Prueba a fondo de la Moto Morini Seiemmezzo SCR

Pruebas Super7moto- Hasta hace unos años la escalada de precios hizo que comprarse una moto casi fuera un lujo al que cada vez menos personas podían acceder, el mercado se inundaba de modelos estupendos que superaban los 15.000 €, los 20.000 € incluso se acercaban a los 30.000 €, mientras que funcionales motocicletas de 125 CC se metían en un rango desorbitado sólo por el hecho de poder conducirse con el carnet de coche, ante esto empezaron a llegar marcas con cilindradas medias que ofrecían unos precios de derribo. Hoy vamos a tratar uno de esos modelos, pero con una salvedad, Moto Morini no es una recién llegada, es una marca con pedigrí que existe desde los años 30 y que lanzó su primera motocicleta en 1946.

Kustom Biker: José Angel Lorenzo
Ficha: 53 años, 74 kilos, 1,69 m
Nivel: Adicto a la Kustom Kulture y a los kilómetros sobre hierros.
La cuestión es si estas motos por precios sensiblemente menores a los que ofrecen las grandes marcas merecen la pena o por contrario, lo barato es caro. Hay que decir que el principal baluarte de lanzar modelos muy pintones es China y que Moto Morini es propiedad de Zhongneng Vehicle Group, también conocido como ZNEN Group, un fabricante chino de ciclomotores de gasolina, ciclomotores eléctricos y motocicletas que adquirió Moto Morini en 2018 por 10 millones de Euros y el compromiso de mantener la producción y las plantas en Italia. Los chinos son los reyes la oferta de motos con unas prestaciones interesantes a unos precios sorprendentes, pero aquí además tenemos la impronta y el diseño italiano de una de las marcas más tradicionales del viejo continente.

La Seiemmezzo SCR es un modelo cuyas líneas no te dejan indiferente, un diseño que conjuga la sensación de una moto moderna pero con un marcado aire neoclásico, a medio camino entre una Trail moderna y una Scrambler de toda la vida, la Seiemmezzo en su versión SCR ha sido concebida para aquellos que buscan una moto que sirva para todo pero con cierta elegancia y sin caer en una imagen demasiado colorista y deportiva.

El faro redondo coronado con un cupolino junto con un asiento en cuero marrón son sus principales baluartes en cuanto a la estética retro, pero no hay que olvidar importantes estéticos como que la matricula no cuelgue del asiento y en cambio esté sujeta por un brazo que sale del eje trasero.

Hay que mencionar la coqueta pantalla TFT de 5” que permite una conectividad Bluetooth con tu móvil además de la navegación a través de la aplicación MotoFun. También se puede elegir entre dos maneras de mostrarse el cuadro de instrumentos y la información relativa a marcha engranada, velocidad, rpm, etc. Pero tengo que decir que hacía años que no me peleaba con una moto sólo para poner el contador parcial de kilómetros a cero, nada intuitivo.

La marca hace hincapié en que estamos ante una moto por la que te puedes meter casi por cualquier terreno y luego te explico que por lo negro así es, pero a pesar de tener llantas de radios con unos Pirelli sin cámara de dibujo como el de los utilizados en Dirt Track (hay que recordar que son carreras en pistas de tierra apelmazada y totalmente planas) no me parece una moto de Rally precisamente, sus más de 200 kilos en orden de marcha, su cubre cárter que no cubre totalmente el cárter, no poder desactivar el ABS y una suspensión muy firme no me parecen demasiadas garantías para meterse por lo marrón y que la cosa se ponga un poco picante. En lo referente a las protecciones he podido comprobar que tiene unas barras en el catálogo de extras para evitar en la medida de lo posible que se dañe el motor en caso de caída. Pero vayamos a lo que hace la Seiemmezzo SCR por lo negro, que es mucho y sorprendente. Para empezar, tenemos un motor de 649 CC que desarrolla una potencia de 61 CV a 8250 rpm y un par máximo de 54 Nm a 7000 rpm, como te puedes imaginar al estar conjugado con que entra en rojas a 9.000 rpm, estamos ante un bicilíndrico paralelo refrigerado por líquido con mucho rango de vueltas, pero ¿es utilizable en un amplio abanico de rpm? Sí. Estamos ante un motor alegre y elástico que quizás adolece de estar en un modelo que pasa de los 200 kgs, esta moto con 15 ó 20 kilos menos sería un plus.

Cuenta con una caja de cambios de 6 marchas, pero la primera en asfalto la podemos obviar, es la típica marcha corta de las motos Off Road, con las otras 5 gestionas un motor que sube y baja de vueltas con agilidad pero que a partir de 5000 rpm es cuando es más gracioso y dicharachero, es razonablemente elástico y cambia de régimen de vueltas quizás con más alegría que la caja de marchas, cuyo accionamiento es muy suave pero que en las reducciones mostró alguna imprecisión, descubrí que era porque no hace concesiones con el embrague, si no soltaba completamente la maneta y dejaba los dedos sobre ella, esos últimos tres milímetros eran un estorbo para su funcionamiento, sea como fuere, es correcta en su función.

La parte ciclo es lo mejor de la Seiemmezzo SCR, de hecho, me sorprendió como por terreno revirado se desenvolvió con una agilidad que me la imaginaba a priori peor por ser una moto de 200 kilos en seco, eficacia en curvas a costa de cierta brusquedad cuando el asfalto se erizaba, pero muy divertida, se lo debemos a la horquilla invertida y el mono amortiguador trasero firmados por Kayaba. Con empuje más que suficiente a la hora de acometer adelantamientos, la marca declara una velocidad punta de 170 kmh, pero ya te digo yo que no estamos ante una moto que busque grandes velocidades punta, para empezar porque no es su filosofía, no puede ni lo pretende y para terminar porque la postura de conducción te deja muy expuesto a la incidencia del viento y te acabas cansando más. Finalmente decirte en este apartado que la frenada que es cosa de Brembo, monta dos discos de freno delanteros de 298 mm con pinzas flotantes de doble pistón que son una maravilla en su cometido, además de un comportamiento más que correcto el que presenta el disco trasero de 255 mm, todo ello con el ángel de la guarda que es la centralita del ABS, una Bosch ABS 9.1Mb.
Antes te hablé de los Pirelli que trae de serie, tengo que decir de ellos que su funcionamiento fue más que optimo en las duras condiciones de lluvia que tuve durante esta prueba, pero es algo que era de esperar en unos Pirelli por lo mojado.

En resumen, estamos ante una moto muy digna con unas prestaciones muy interesantes para el precio que tiene (la que ves en esta prueba 6.990€) y con una imagen atractiva, funcional tanto en ciudad como en carretera, con un bonito asiento de una altura no excesiva (81 cms) del que mi culo no se quejó, una autonomía en esta prueba de unos 220 kms más reserva (4,8 litros a los 100), un sonido no estridente pero bonito y calidad más que correcta en los acabados. Para menos expertos quizás el binomio “altura asiento/peso” sea lo menos positivo, por poner un pero.
Opciones de color



Ficha Técnica
Dimensiones
Largo X Ancho x Altura 2.150 x 890 x 1.155
Distancia entre ejes 1.425 mm
Peso en seco 200 kg
Altura del sillin 810 mm
Capacidad del depósito 16L
Motor
Motor bicilíndrico en paralelo, 4 tiempos
Cilindrada 649 cc
Diámetro x carrera 83mm x 60 mm
Relación de compresión 11.3:1
Par máximo 54Nm / 5,5 kgm / 7000rpm
Potencia máxima 44,5kW / 61cv / 8250rpm
Sistema de inyección BOSCH EFI
Velocidad máxima 170 Km/h
Sistema de refrigeración Líquida
Distribución DOHC bicilíndrico de 8 válvulas
Clase de emisión Euro 5
Chasis
Bastidor Tubular de acero
Brazo basculante de Aluminio
Llantas y Neumáticos
Llantas Llantas sin cámara de aleación
Neumático delantero 120/70-18M/C Pirelli MT60RS
Neumático trasero 160/60-17M/C Pirelli MT60RS
Sistema de Frenos
Freno delantero Disco doble de 298 mm, pinzas flotantes, 2 pistones
Freno trasero Disco simple de 255 mm, 2 pistones
ABS BOSCH ABS 9.1 Mb
Suspensión
Suspensión delantera Horquilla invertida Kayaba de 43 mm. Recorrido de suspensión 120 mm. Multirregulable en precarga y extensión
Suspensión trasera Monoamortiguador Kayaba . Recorrido de suspensión 120 mm. Multirregulable en precarga y extensión
Galería de fotos
