Suzuki SV650 Gladius – Equilibrio y buena educación
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Dentro del competido segmento de la moto ciudadana de media cilindrada, ideal como primera moto grande y dispuesta a dar servicio en cualquier circunstancia, la Gladius juega las bazas de la suavidad, la economía y el equilibrio de sus componentes (Sigue leyendo).
Primer probador
José María Hidalgo
Ficha Técnica: 60 años, 85 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
La Gladius fue presentada por Suzuki en el año 2009 como una continuación del concepto de moto para todo, económica y robusta que tanto éxito había tenido con la GS500. Se basó en el probado bicilíndrico en V de las anteriores SV 650 y VStrom 650, un ejemplo de suavidad y garantía de servicio.
La Gladius del 2014 presenta pocos cambios, fundamentalmente mejoras en la gestión del motor y retoques estéticos, respecto a aquel modelo, pero parece que tampoco los ha necesitado ya que se siente totalmente actual.
Un detalle que me llamó la atención en su presentación fue la insistencia en definirla como una moto ideal para chicas hasta el punto de utilizar un diseño y color algo particular en sus principales opciones, fundamentalmente la blanca/azul claro y la blanca/fucsia, eso ha llevado a que algunos la percibieran como moto femenina, aunque el único atributo relevante que diferencia a la media de las chicas de los chicos es la altura y no siempre, hay muchas mujeres que superan en talla física a muchos hombres.
Mi estadística personal, con un amplio muestreo en mis mas de 40 años montando en moto, me indica que, a igualdad de experiencia, no hay motivo para que una mujer conduzca una moto ni mejor ni peor que un hombre, de hecho tengo un montón de amigas con las que he compartido y comparto ruta o con las que he coincidido en circuito y que van estupendamente, mejor que muchos varones. Varias de ellas llevan MaxiTrails, GTs e incluso la enormemente alta y voluminosa GS Adventure sin ningún problema.
En el caso de la Gladius lo que si se puede decir es que es una moto ideal para pilotos de poca altura, también de poca experiencia con “motos grandes”, independientemente de su género.
He visto que Tomás también hace referencia a este detalle, imagino que ambos lo hacemos porque lo estuvimos comentando a lo largo de la prueba.
Volviendo a la moto, hay que insistir en el fenomenal equilibrio entre todos sus componentes, ninguno muy sofisticado, ya que su posicionamiento en un segmento que se mueve en torno a los seis mil y pico euros no lo permite, pero que funcionan juntos estupendamente.
El motor de 645 cc está mas que probado en cuanto a su robustez y su potencia (no declarada pero que estará en los setenta y pico cv) es suficiente para disfrutar en cualquier terreno, sobre todo por el fenomenal y lineal reparto de ella a lo largo de toda la gama de revoluciones. Repito, un ejemplo de suavidad y dulzura, tanto que su ausencia de brusquedad te puede hacer pensar que acelera menos de lo que realmente lo hace.
El embrague, por cable, requiere poco esfuerzo y el cambio ha funcionado perfectamente a lo largo de toda la prueba.
Las suspensiones son sencillas, sin mas regulación que la precarga del amortiguador trasero, que va anclado con bieletas para aumentar su progresividad. Pero horquilla y amortiguador se compenetran perfectamente para conseguir una conducción muy neutra y equilibrada. Ni hemos notado flaneos en curvas de buén firme, ni sacudidas importantes en carreteras bacheadas.
Del chasis multitubular se puede decir lo mismo, un buen compromiso entre rigidez y flexibilidad que hace fácil y poco comprometida su conducción. No puedes quejarte de la estabilidad en curvas rápidas y es muy permisivo con los errores de pilotaje y cambios de trayectoria en plena curva.
Las llantas son de 3,5” delante, para calzar un 120/70-17 y de 5” la trasera para un 160/60-17, medidas habituales en su segmento. El modelo de prueba trae unos Michelín Road 4 de muy buen agarre y duración, como he podido comprobar tras usarlos en mi moto personal.
En frente de ella, aparece como una moto sobria, pero atractiva dentro de su sencillez. El modelo que nos ha cedido Suzuki, con sus fibras laterales en gris grafito, la zona superior del depósito negra y el chasis en rojo, presenta un cierto aire deportivo. A la vista parece pequeña y ligera, sensación que se conserva en marcha.
El cuadro es también sencillo, suficientemente visible, con lo imprescindible y algo más en cuanto a información, indicador de marcha engranada y dos parciales incluidos. Me habría gustado disponer también de un indicador de la cantidad de gasolina restante y otro de la temperatura del líquido refrigerante. Sobre todo, este segundo, facilitaría saber cuando le puedes exigir al motor sin miedo a que no haya alcanzado temperatura y el aceite su viscosidad ideal.
Te subes a ella con gran facilidad y el asiento es amplio y firme. La postura cómoda con todo al alcance de la mano y el manillar bien situado y no demasiado ancho lo que agradeceremos en ciudad. Las piernas, con mi 1,83, adoptan una postura razonable y no he sufrido la mas mínima molestia en ellas a lo largo de los muchos centenares de kilómetros de que ha constado la prueba. También el acompañante dispone de amplitud, postura razonable y además asas robustas donde agarrarse.
Los retrovisores cumplen perfectamente su función y, como el resto de la moto, no vibran.
En ciudad la Gladius saca lo mejor de si misma, la palabra dulzura define su comportamiento, dulzura en el embrague, el cambio, la entrega de potencia y facilidad de movimiento. En parado y en marcha se nota muy ligera aunque su peso de 205 Kg, con gasolina está en línea con su competencia directa. En marcha se conserva la sensación de ligereza. En los semáforos atascados la Gladius es como un cuchillo afilado (o, respondiendo a su nombre, como una espada) y penetra entre coches con mucha facilidad gracias a su estrechez y manillar de anchura contenida. Si hay que hacer slalom, se defiende con dignidad por su ligereza y poca longitud, su radio de giro no es el de un scooter pequeño, pero gira bastante. Su asiento, situado a 785 mm del suelo hace muy fácil su manejo en las detenciones y arrancadas de los semáforos incluso a pilotos de poca talla.
Para viajar, está tan dispuesta, o tan poco dispuesta, como cualquier naked media. Comparte con todas la falta de protección aerodinámica y contra las inclemencias del tiempo pero, salvando ese inconveniente, es una delicia viajar con ella a velocidades soportables. La dulzura de la que hablábamos en ciudad se repite en carretera sin que ello signifique falta de aceleración, que está en línea con la de otras 600 polivalentes y permite adelantamientos rápidos y ágiles. Los frenos son suficientes para que no echemos de menos mas potencia, cierto que no tienen un mordiente brusco en su primer recorrido, efecto positivo la mayoría de las veces en este tipo de motos que incluyen entre sus clientes a usuarios con limitada experiencia, pero apretando un poco más fuerte, detienen la moto con solvencia. Citar aquí que la horquilla, a pesar de su relativa sencillez, soporta sin hundimientos bruscos la frenada. Como hemos dicho, el asiento es bastante firme, lo que me gusta en carreteras de curvas en las que te mueves encima de él, pero no tanto si haces un trayecto de varias horas en posición estática ya que se acaba viendo afectada la zona final de los glúteos. Lo cierto es que me ha sucedido yendo con un pantalón fino. Posteriormente en una ruta parecida con mono de cuero (más rígido y protector en esa zona) no me ha supuesto ningún problema.
El pasajero dispone de un asiento suficientemente amplio, una posición de piernas poco forzada y unos asideros sólidos a los que sujetarse.
En una ruta a ritmo de viaje, por carreteras variadas mezclando autopista, nacionales y algunos tramos de montaña mas retorcidos ha entrado la reserva a los 220 km. He repostado 10,48 litros con 225 km en el marcador lo que da un consumo a ritmo de viaje de 4,8 litros a los 100 km y una autonomía teórica de 300 km para su depósito de 14,5 litros, suficiente para plantearse etapas de 250 km sin parar. El consumo medio de la prueba, mezclando ciudad, viaje y curvas a buen ritmo ha sido de 5,13 litros a los 100 km.
Añadir, para los que vayan a usarla con frecuencia para este propósito que Suzuki ofrece una cúpula que no la afea y mejora sensiblemente su comodidad. También opciones de equipaje como maletas específicas y baúl trasero.
En carreteras de montaña vuelve a parecerme amable y fácil de pilotar, pero sin impedirte disfrutar con ella si quieres apretar el ritmo. Las suspensiones están muy equilibradas y el chasis soporta de sobra la potencia del motor. No produce balanceos raros al cortar y entrar en la curva que puedan dar la impresión de imprecisión, mantiene bien la trayectoria y permite correcciones en curva. El motor permite recuperaciones desde muy pocas vueltas y subir con alegría hasta el corte de encendido, lo hace sin picos de potencia, con mucha linealidad por lo que da menos impresión que otros bicilíndricos, pero la realidad es que no tiene nada que envidiarles en cuanto a eficacia. La retención del motor y buena recuperación, puedes acelerar en sexta desde 2.500 rpm sin tirones y a 3.500 con ganas, hace fácil y poco estresante la entrada a la curva sin gas y la posterior aceleración. Me lo he pasado muy bien con ella siguiendo a compañeros con un nivel de pilotaje similar al mío y con motos entre 25 y 60 cv. más de potencia. Sencillamente yo iba obligado a aprovechar mejor las posibilidades de mi moto, lo que me hacía sentirme mejor piloto de lo que soy. Al contrario que en motos con ciento y pico cv, con la Gladius no hace falta ser un super-piloto para sentir que le estás sacando todo el partido, lo que resulta muy satisfactorio.
En este terreno y exigiendo al motor, he hecho 190 km con 10,48 litros, un consumo de 5,5 litros, muy reducido para el fuerte ritmo utilizado y que permite superar ampliamente los 200 km sin preocuparnos de la situación de la próxima gasolinera.
Conclusión: La Gladius es una de las mejores opciones, si no la mejor, para iniciarse en las motos de verdad. Con una amabilidad en motor, frenos y suspensiones que no está reñida con las buenas sensaciones que transmite a la hora de buscar diversión en carreteras de curvas. Ha sido un modelo quizás injustamente tratado por su posicionamiento inicial demasiado volcado en el mercado femenino, lo que solo son palabras en un papel ya que lo que cuenta son sus capacidades dinámicas y estás satisfacen a cualquier género.
Como opción para un usuario experto sigue demostrando su utilidad, sobre todo para un uso polivalente que nos facilita el día a día, nos permite disfrutar de nuestras carreteras de montaña favoritas y viajar a lugares lejanos. Además con una gran economía en consumo, mantenimiento y un precio de compra mas que interesante, especialmente si se aprovecha la promoción actual que permite adquirirla por 5.599€ en versión sin ABS o por 6.199€ con la, siempre recomendable, opción del ABS.
José María Hidalgo
Segundo probador
Tomás Pérez
Ficha Técnica: 1,91 m 105 kg 56 años
Nivel: Subcampeón 2012 Categoría Twin Mac90
Si hay una palabra que abarque, prácticamente, la impresión global que me ha causado esta Suzuki Gladius es la palabra “Suavidad”. Suavidad en el embrague y en el tacto del cambio, suavidad en el giro y en los movimientos en parado. Suavidad en la frenada, con una mordedura suficiente al final y hasta el límite del ABS, suavidad en las suspensiones, ofreciendo un resaltable confort sin comprometer la solidez del conjunto con las prestaciones que alcanza este modelo; hasta la posición multiplica esa sensación des suavidad en la Gladius. Suavidad, sí, suavidad general, pero, a la hora de hablar del motor, el calificativo cambia de grado para ir un punto más allá. Efectivamente, el motor de la Gladius es algo más que suave, el bicilíndrico en uve es todo Dulzura desde el ralentí hasta el corte del encendido.
En Marcha
Efectivamente, al arrancar la Gladius, se siente un discreto rumor grave, tildado con un fondo de sirena, probablemente interpretado por la transmisión primaria. Un sonido ciudadano que se deja oír al pulsar el botón como un presagio de lo que va a dar de sí esta Suzuki en el intrincado trayecto que muchos recorren a diario para llegar hasta su lugar de trabajo: Así es, cuando crucemos el umbral del garaje y nos lancemos entre calles y esquinas a abordar la ciudad, descubriremos una máquina de rotunda efectividad deslizándose en medio del atasco. Ligera y ágil como ninguna, con una respuesta instantánea y mesurada a la primera insinuación del acelerador, con un tacto de freno, suave, como decíamos al empezar este texto, y fácilmente dosificable a baja velocidad, para tocar, medir el hueco y soltar, pasando con limpieza por la correspondiente estrechez.
En la Periferia
Este motor, que se escucha como un ronroneo dentro del atasco, se destapa como una ronca propulsión cuando abrimos gas y se deja escuchar la admisión característica del motor en uve por el carril de incorporación a la vía de circunvalación para bordear el núcleo del atasco. Allí la Gladius empuja con unas ganas que no presagiaba ese tacto urbanita que ofrece al paso atrancado del tráfico más denso. Al acceder a la autovía, el empujón del bicilíndrico nos sobra con apurarlo tan sólo hasta la mitad para colocarnos en una posición a salvo dentro de la estampida que viene sobre cuatro ruedas a ochenta o noventa por hora. Aquí, en medio del ganado lanzado al galope, la Gladius no pierde eficacia, en absoluto. Manteniéndola justo por el régimen medio del motor, puedes jugar entre cuarta y sexta para ejecutar con facilidad los cambios de dirección necesarios para driblar las trampas involuntarias que nos prepara esos tetris móvil que forma la manada* de cuatro ruedas.
De Viaje
Ya hemos comentado, sobre todo a propósito de esta experiencia, que, evidentemente, una naked, no es la moto ideal para viajar. Pero una vez que la hemos comprado para cubrir principalmente otras necesidades, puede presentarse la ocasión de hacer un viaje en moto y a menos que se trate de una travesía continental a cubrir en un par de días, por el hecho de poseer una naked tampoco vamos a quedarnos en tierra.
Bueno, pues dentro de la categoría de motos sin carrocería, la Gladius, por su posición, por los bajos de su motor, por la comodidad de sus suspensiones, por su fiabilidad, por su bajo y barato mantenimiento, por su reducido consumo y por su respetable autonomía, la Gladius, decía se presenta como una de las naked más aptas para el viaje.
En Curvas
¿Qué se puede decir de la Gladius en un escenario como las carreteras de curvas, después de todos los ingredientes que ya hemos enumerado: ligereza, estrechez, agilidad, buena respuesta del motor, frenada eficaz y suspensiones a la altura de un ritmo alegre que podemos alcanzar con facilidad? Pues sí, se puede añadir algo más, se puede añadir una cualidad sobresaliente y fundamental en cualquier moto: La Homogeneidad.
Efectivamente, en la Gladius, cada elemento parece estar diseñado para guardar una armonía con todo el conjunto. Y así se siente, especialmente, conduciéndola por una carretera de montaña.
Una Moto para Principiantes
Si una moto es suave en general, dulce en algunos aspectos y homogénea en su conjunto, ya tiene unos cuantos atributos para presentarse como candidata a “la primera moto”. Si además de ello, añadimos una ligereza, una estrechez y una reducida altura del sillín, la moto va ganando votos, a medida que avanza el escrutinio. Si todo esto se concentra en una sobresaliente facilidad de conducción, podemos decir con total certeza que la Gladius es una de los mejores modelos para iniciarse en el mundo de La Moto que ofrece el mercado en la actualidad.
Una moto femenina ¿por qué?
Es cierto que la propia marca ha contrastado el éxito que la Gladius ha tenido entre el muy mal llamado “sexo débil”. Es verdad que la ligereza, la estrechez y sobre todo la reducida altura del sillín, dentro de la categoría, facilitan mucho la conducción de la Gladius a las personas con talla de piloto de Moto3. No vamos a exponer ahora en Super7 una estadística antropológica que demuestre que la talla media de las hembras es algo más reducida. Estoy seguro de que no hace ninguna falta. Por otro lado, Suzuki también tiene algo de responsabilidad en esta desviación al sacar a la venta algunas versiones de la Gladius en unos colores que sin duda impactan más en la retina de ellas que en la de ellos.
Ahora bien, de eso, de decir que este modelo gusta entre el público femenino, a asegurar, como se oye, o se puede leer en algún foro, que la Gladius es “una moto de chicas”, media mucha distancia.
“Una moto de chicas”, ¿por qué?
Desde luego no me considero un rudo motorista ni tampoco un biker aguerrido y, además, no tengo ninguna duda de que guardo en mi interior ese lado femenino que tenemos todos los hombres, aunque sólo sea por el tirón genético del cromosoma equis. La cuestión es que me he encontrado muy a gusto, he disfrutado mucho e incluso, en algunas ocasiones, me he sentido completamente identificado con la forma de entender la moto que propone la Gladius. Y si lo ha sentido un servidor, no veo por qué no puedan sentirlo igual la mayoría de los hombres.
*Aclaración: la manada, el ganado o el rebaño es referente únicamente a los coches, nunca a sus ocupantes.
Tomás Pérez
Cuando hablaba de que noy hay motivo para pensar que una chica pilota una moto peor que un chico, pensaba, sobre todo, en Almu. LLevo varios años compartiendo ruta con ella y todos los que nos acompañan están de acuerdo en que es un ejemplo de finura y elegancia llevando una moto a buen ritmo, una moto que, salvo en contadas ocasiones como esta, es una enorme R 1200 GS.
Tercera Opinión:
Nombre: Almudena Fernández.
Ficha Técnica:168 cm, 59 kg, 55 años.
Nivel: Ejemplo de finura llevando una moto. Devoradora de curvas de montaña, organizadora de rutas tan divertidas como exigentes. Más de 150.000 km en su R1200GS.
El pasado sábado me dejó mi amigo Jose Mª probar la Suzuki Gladius. Cuando ví la moto parada en la Cruz Verde, la verdad es que me quedé mirándola con curiosidad. Me sonaba, pero no caía. Pepe hace las presentaciones: aquí la Gladius con su nuevo look, aquí Almudena. Primera impresión buena: una moto para mirar dos veces.
Salimos el grupo a ritmo ligero y a Pepe se le ve en la Gladius a gusto. Es alto, pero no hace a la moto pequeña.
Al cabo de varios km, en la carretera de Venta del Obispo, se para y me dice que la coja. ¡De mil amores! Cambio mi gesita por la Gladius. Genial, una moto en la que llego al suelo con los dos pies y que noto muy ligera. El cuadro de mandos sobrio pero suficiente, el embrague rápido, el motor responde alegre, sale rapidita en busca de nuestros compañeros que habían seguido sin esperarnos.
En las primeras rectas le doy gas a fondo y responde muy bien en todas las marchas. A velocidades altas noto algo blando el amortiguador delantero, pero solo a velocidades altas, a un ritmo alegre la amortiguación es más que suficiente.
En todas las pruebas de moto leo que prueban los frenos, pues vamos a ello. Freno con el delantero y como que me falta algo. Recapacito: claro, mi moto lleva reparto de frenada y al tocar la maneta actúa también el freno trasero. Vuelvo a frenar tocando un poco el pedal del freno (por cierto, muy suave y gradual). Esto ya me gusta mas, la moto frena en condiciones.
Llegamos a una zona de curvas rápidas y aprieto el acelerador para ponerme al ritmo de los de delante. Se anima la Gladius y sin complejos sigue cómodamente un ritmo alegre, que cuando se convierte en muy alegre (hablamos de que las otras son motos de bastante más de 100CV) sigue con mas dificultad, aunque sin retrasarse.
Aprovecho en las curvas que en esta moto el asiento, durito, invita a moverse, para intentar practicar - aunque no es mi estilo - aquello de descolgarme.
Llega la hora de bajarse de la moto, y lo hago con una gran sonrisa: Moto divertida, alegre, suave y con un interior muy acorde con su imagen recia de chico duro. En resumen, me ha encantado.
¡A ver si me piden que pruebe más motos!.
Almudena Fernández.
Fotos de la SV650 Gladius
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Ficha técnica Gladius 650 / ABS
Dimensiones
Longitud total: 2.130 mm
Altura total: 1080mm
Distancia entre ejes: 1.445 mm
Altura desde el suelo: 760 mm
Altura del asiento: 785 mm
Depósito de gasolina: 14.5 l
Motor
Tipo de motor:4 Tiempos,DOHC,2 cilindros, 90º V-Twin.
Refrigeración:Líquida
Diámetro x carrera: 81.00 x 62.6 mm
Cilindrada: 645 cc
Encendido: Electrónico (Transistorizado)
Relación de compresión: 12.8:1
Transmisión: Toma constante de 6 velocidades
Cambio: 6 velocidades, toma constante
Alimentación: Inyeccion electrónica
Sistema de lubricación: Carter húmedo
Sistema de arranque:Eléctrico
Relación primera velocidad:2.088 (71/34)
Relación última velocidad:3.067 (46/15)
Tipo de chasis:Viga de acero
Avance:25.0 grados / 14 mm
Suspensión
Suspensión delantera: Telescópica ,muelle helicoidal, hidráulica
Suspensión trasera: Por bieletas, ,muelle helicoidal, hidráulica, ajustable en precarga
Frenos
Freno delantero: Doble disco 290mm, pinzas 2 pistones.
Freno trasero: Pinzas un piston, disco 240 mm
Neumáticos
Llantas delanteras:17 M/C x MT3.50, llanta de aluminio
Llantas traseras:17 M/C x MT5.00, llanta de aluminio
Neumático delantero:120/70ZR17M/C (58 W), tubular
Neumático trasero:160/60ZR17M/C (69 W), tubular
