Prueba BMW NineT Scrambler
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Prueba de Moto- En el 2013 BMW se dio cuenta, seguramente antes, de que el segmento de la Kustom Kulture era un nicho de pasta descomunal y lo que antes parecía terreno exclusivo de marcas como Harley Davidson bien podía proporcionarle buenos dividendos. Todo ello fomentado por una moda que había permanecido aletargada durante años y que bebía de fuentes europeas: el Café Racer.

El mundo del Custom ha vivido una metamorfosis en la que se ha podido observar una transformación en los gustos de muchos de sus integrantes, seguramente los gustos europeos son un tanto más “Racing” que los que se puedan encontrar por otros lares, gran cantidad de grasientos no se acababan de encontrar a gusto con el cuelgamonos y las estriberas avanzadas, no obstante no tenían ninguna gana de abandonarse al plástico y en el Café Racer han encontrado la posibilidad de pilotar motos con alma.
Yamaha lo ha leído muy bien con sus modelos “Faster Sons” y sus campañas de customización por parte de importantes constructores. BMW vio como uno de sus motores más icónicos, el bóxer, era uno de los favoritos para las transformaciones a lo largo del planeta. Supieron leer el mercado y lanzaron la NineT, una Café Racer de serie que impactó y mucho.

Los alemanes sabían que la Kustom Kulture no es simplemente tener una moto de unas determinadas características, se trata de un estilo de vida, estará de moda o no, será modulado por personas más o menos auténticas, o será poblado por arrimados hípsters que podrían estar aquí o bailando a Bisbal, el caso es que mueve pasta.
BMW en el 2013 lanzó la NineT y para ello fichó a los constructores de moda, se marcó un vídeo en el que Roland Sands (RSD), David Borrás (El Solitario), Fred Jourden (Blitz Motorcycles) y Peter Dannenberg (Urban Motor), todos ellos representaban un acto de bendición del nuevo modelo bávaro.

Una vez explotado el Café Racer llega la hora de la tendencia más extendida en la actualidad: el Scrambler. Una hermosa terminación de moto que ahora mismo se ha colado en el mundo grasiento más fuerte que las camisas de cuadros o la barba. Allá por los 50 no existían propiamente las motos de enduro, las motos todoterreno, pero la necesidad existía, las carreteras (peores que las de hoy) se hacían insuficientes para muchos, la solución apareció en los garajes al igual que las Café Racer, las transformaron para hacerlas viables fuera de lo negro, es decir, las motos de carretera las transformaron en motos que hoy llamaríamos SUV, más que de motocross serían unas todocamino.

Ahora nos llega a nosotros, después de haber pasado por diversas publicaciones y realizar eruditas afirmaciones sobre esta moto que más parecen que se están leyendo el catálogo de la marca, os vamos a contar lo que nos ha parecido.
EN LA SIGUIENTE PÁGINA TIENES LA PRUEBA DE UN CUSTOM BIKER

Kustom Biker: José Angel Lorenzo
Ficha: 45 años, 74 kilos, 1,70 m
Nivel: Adicto a la Kustom Kulture y a los kilómetros sobre hierros.
Para empezar y no es ninguna extrañeza, la moto tiene una línea muy llamativa, para mí hermosa, una extraña combinación de estilo añejo con las más refinadas modernidades en línea de acabado.
Tal vez pienses que estamos ante la NineT pero con ligeros cambios estéticos para ajustarse a la moda, no te confundas, en cuanto al chasis cuenta con un nuevo diseño, consta de dos partes ensambladas y las nuevas cotas dan como resultado una mayor distancia entre ejes, la dirección también sufre una modificación en cuanto a su avance que también es mayor, quizás puedas creer que esto se traduce en una penalización a la hora de curvear y nada más lejos de la realidad, la NineT Scrambler es una moto que quiere curvas, se siente perfecta para ello, de hecho, por su comportamiento y la postura, te crees que vas a salir a un cuarto de milla de tierra a competir en Flat Track. A parte de por su actitud de serpiente por las zonas retorcidas, dicha sensación te la da el manillar un tanto alto pero sobre todo ancho y unas estriberas cercanas al suelo. La postura esta fuera de los parámetros de una Naked y desde luego de una Trail, es distinta, diferente, hasta en eso se desmarca para muchos, pero, queridos amigos, lo que muchos olvidan en su ortodoxia es que estamos ante una Scrambler, los que miden este concepto con una visión fuera del mundo grasiento se asombran, nosotros no.

El concepto Scrambler, si está bien entendido, no es sólo una monserga estética, estamos ante una moto que está hecha para derrapar y controlar, es más, se creó para buscar el terreno comprometido, divertirte allí donde la adherencia es menor, por tanto, si consigues encontrar los límites la NineT Scrambler cumple perfectamente con el concepto, la moto es tuya, está hecha para que puedas dominarla.
En los kilómetros que pude realizar con ella la situación de la carretera no era para tirar cohetes, rutas por curvas que marcaban montañas y rajaban bosques, lugares donde las sombras no permiten que las humedades de las gélidas noches desaparezcan por el día, pero dónde además si el sol consiguió secar lo negro la sal para evitar placas de hielo y esparcida como si fuera un afluente del mar muerto, cubría como una costra, en esos kilómetros curvear con la NineT Scrambler fue una maravilla y controlarla un empresa muy factible. Para ello ayudaban enormemente las gomas que montaba la unidad de pruebas, unos Metzeler Tourance Next, unos neumáticos de asfalto propios de las Trail y de llantas de 19, francamente, me gustaron.
El frío me lo comí, aunque quizá menos en las manos gracias a los puños calefactados, pero el aire te lo haces tuyo al 100%, la postura erguida y la anchura de manillar es lo que tiene.

Busqué y repasé tramos de esos en los que los habitantes de las poblaciones cercanas parecen que tienen que vivir con la maldición de contar con unas carrereteras rotas, rizadas, de las que el bache habita como una procesión de cabrones que se suceden y convierten el movimiento continuo en un salto perpetuo, ahí la moto me pareció donde quizás mostraba un tanto sus escasas limitaciones dinámicas, casi rozando el bote, no estamos ante la BMW más avanzada en ese apartado, siendo en cualquier caso más que correcto.
El motor bóxer es el auténtico rey de la moda estética actual, tras años de imperio V-Twin, el gemelo opuesto de BMW es el eterno símbolo de la marca bávara, rebuscado y utilizado en las transformaciones de motos de todo constructor grasiento que se precie, pero ¿qué tal va?, vamos a ver cómo te lo digo de una manera delicada: es una puta maravilla. Tiene un grado de refinamiento suficiente como para que sea placentero pero no insulso, pero lo mejor es su elasticidad, sube y baja de manera que llega un momento que no tienes ni idea de qué marcha llevas. Se trata de una evolución del que originalmente siempre ha montado la NineT, pero esta vez cumpliendo la normativa Euro4, eso sí, manteniendo intactos los 110 cv con un par de 116 Nm, todo ello para emitir por las dos originales colas una musicalidad que no te deja indiferente, tiene un sonido hermoso, sin estridencias ni salidas de tono, sin duda es lo que más me ha gustado de la moto.

Sobre la frenada decir que es buena y bla bla bla no tiene mérito, aunque debes de tener en cuenta que delante lleva una llanta de 19” y eso siempre es un pequeño hándicap, sea como fuere, con una horquilla marca de la casa y las pinzas flotantes Brembo mordiendo los dos discos, detener sus 220 kilos es una tarea que resuelve con la sensación de la que la moto pesa menos, pero lo significativo es que el ABS te deja un regustillo añejo, para que no creas que estás en una insulsa moto de plástico, te deja un primer momento de desliz antes de actuar, un micromomento, un feliz instante que te hace apurar frenada con la sonrisa de un Rocker un viernes por la noche. Se trata de transmitir.
Tienes diversas configuraciones estéticas, las llantas de la unidad que probamos eran de cinco palos, aunque para mi gusto y la filosofía retro del modelo, le quedan mejor las de radios que también se ofrecen. El subchasis de la NineT se desmonta, como ya sabes de este modelo, puedes conjugar diversas configuraciones, como también puedes montar un asiento corto rematado con pequeño recubrimiento o como en el caso de la que ves en la foto, uno seguido, que para mi gusto también es el que más le pega, aunque ya sabes que cada uno tiene su gusto, su opinión y su agujero.
Una sola curiosidad final, jugando con ella por toda clase de situaciones el consumo fue de algo más de 4,5 litros a los 100 kilómetros, magnífico. Por cierto, el depósito de combustible es estéticamente el mismo de siempre en la NineT, con una salvedad, no está fabricado en aluminio, los chicos de BMW han utilizado el acero para su factura.
EN LA SIGUIENTE PÁGINA TIENES LA PRUEBA DE UN RUTERO

Probador: José María Hidalgo
Ficha Técnica: 62 años, 85 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
Despues de leer los textos de mis compañeros, veo que en el mío debo ir al grano para no repetir conceptos ni ponerme poético, eso ya lo ha hecho José Ángel.
Pero no puedo empezar sin comentar lo bella que me ha parecido esta versión de la Nine T, la máxima sencillez de líneas y la contención en la sofisticación de sus instrumentos no está reñida con la elegancia y belleza, claros atributos de esta versión.
Al verla, recuerdo una moto que me encantaba cuando era un crío y que fue una de las primeras scrambler fabricadas en serie, aunque ni se llamaba Scrambler ni nadie sabía que ese concepto se iba a utilizar para segmentar este tipo de modelos. Se trataba de la Bultaco Campera (agradecemos la foto a www.motoguapa.com), una evolución de la Mercurio de carretera con manillar ancho y escape alto- imagino que para poder vadear arroyos sin que entre agua - no era una enduro ni una trail, era una moto adaptada para resultar práctica en zonas rurales. Esa belleza de lo lógico la replica, mejora y actualiza el modelo que nos ocupa.

Como hay bastantes fotos en el artículo, no hablo más de la estética, pero debo citar la excelente calidad de los acabados y de cada una de las piezas. Destaco el glamuroso tapizado del asiento, el precioso escape doble y los elementos en aluminio como tijas y piezas de anclaje del subchasis.
No hay que dejarse engañar por su aspecto retro, hemos comprobado que, en todas sus facetas dinámicas, una moto moderna, pensada para ser eficaz y segura, con concesiones estéticas, pero no en las que afectan a su comportamiento en marcha.
Al subirte, ves enseguida que, a pesar de su apariencia, longitud de horquilla y llanta delantera de 19”, es apta para la mayoría de las tallas, se llega muy bien al suelo con ambos pies. El asiento es amplio, permite moverte con libertad y, aunque parece algo duro en primera impresión, permite hacer (al menos a mí) tiradas largas sin pasar factura en tus glúteos.

La posición es muy buena, con una flexión de piernas poco acentuada y un manillar muy bien situado. El manillar tiene la anchura y brazo de palanca del de una trail, pero está situado mas bajo lo que lo hace muy cómodo sobre asfalto.
El cuadro de instrumentos tiene un diseño escueto, muy en consonancia con una moto de aspecto clásico y, considerando el segmento, es más que completo en las informaciones que suministra, aunque parco en el número de ellas que puedes ver a la vez. Las informaciones se cambian con comodidad desde el mando situado en el lado izquierdo del manillar.
El resto de mandos son los clásicos: intermitentes, luces, ráfagas, bocina y arranque, a los que se añade el botón para activar las dos intensidades de la calefacción de los puños (muy utilizado durante la prueba).

Enciendo el motor y el sonido enamora, uno de los mas bellos, si no el que más, que he escuchado, ronco, profundo, pero nada escandaloso, su piloto es quien mas lo disfruta sin miedo a que su familia esté presente en los pensamientos de los vecinos y transeúntes.
El cambio, que por lo demás funciona excelentemente, nos obsequia con un clonc al meter primera y arrancamos con un tacto de embrague exquisito. El sonido del motor se intensifica conservando su personalidad y se hace patente una de las mejores cualidades de la nineT Scrambler, la elasticidad de su motor, demuestra unos bajos excelentes, un notable empuje desde el primer momento, pero gran facilidad de dosificación.
Sin duda el mejor boxer “de aire” que he probado. Ya me gustó mucho el de la nineT que probé en su momento, pero la revisión que ha sufrido para cumplir la norma Euro-4 en lugar de perjudicar su potencia, parece haberle sentado muy bien.

En ciudad es más que agradable, el tacto del motor, el sonido, el poco esfuerzo necesario para actuar sobre el embrague y su facilidad de dosificación, permiten circular a baja velocidad en marchas cortas. La postura es erguida, se llega bien al suelo y el manillar facilita las maniobras a baja velocidad. La única pega llega al atravesar filas de coches parados, por la anchura de su manillar, aunque en los 3 días que la he utilizado por un Madrid con sus atascos incrementados por la cercana Navidad, casi siempre he llegado a ponerme el primero en el semáforo. Además, cuando te paras, puedes hacer amigos entre los que se detienen a mirarla o te preguntan por ella. Su rueda delantera y distancia libre facilita subir y bajar de las aceras aunque sean altas.

Por autovía, aunque es muy cómoda, no llevas la postura ideal, ya que recibes al aire con los brazos abiertos y no hay nada que lo desvíe pero, mientras mantengas velocidades cercanas a las máximas legales, harás muchos kilómetros sin cansancio, salvo por el detalle que nos ha acompañado durante toda la prueba: el frío. Como cualquier moto sin pantalla, se pasa frío en invierno, y más en una moto con manillar tan ancho. Los puños funcionan muy bien, en intensidad alta hay que llevar guantes gordos para soportar el calor en la palma pero, con temperaturas negativas, los dedos se congelan. Dinámicamente nada que objetar, el motor tiene potencia de sobra, lo mejor sus bajos y medios que hacen innecesario buscar altas revoluciones para obtener una buena aceleración. Mantiene una buena estabilidad y aplomo en rectas y curvas amplias de autovía y la amortiguación es un buen compromiso entre comodidad y firmeza, aunque en asfaltos peores el amortiguador resulte algo seco.

Para viajar a ritmos lógicos resulta cómoda de postura, barata en consumo, estable y eficaz en los adelantamientos. Además su autonomía (depósito de 17 litros) supera los 300 km y permite planificar paradas cada 270 con margen suficiente. Como es evidente, la capacidad para llevar equipaje no es una de sus virtudes, aunque la buena noticia es que su depósito es de acero lo que permite las bolsas de imanes y siempre puedes buscar unas alforjas de corte clásico que no desentonen demasiado.
En carreteras de montaña se defiende estupendamente, aunque su mayor lanzamiento, longitud y neumático delantero deberían hacerla menos ágil que su hermana nineT, no hemos notado ese efecto, tal vez por la facilidad de giro que aporta su ancho manillar. Resulta muy fácil cambiarla de dirección y la rueda delantera da confianza manteniendo muy bien la trayectoria en curvas. Resulta divertido ir enlazando curvas contrapuestas, cambiando la inclinación de un lado al otro empujando el manillar. Las suspensiones funcionan bien, lo mejor la horquilla que aguanta bien el hundimiento al utilizar los frenos, el amortiguador resulta algo seco en carreteras muy bacheadas pasadas a ritmo alto.

Los frenos funcionan muy bien, con potencia y tacto, con un primer accionamiento progresivo, sin la contundencia inicial de los frenos de deportivas modernas, pero con eficacia sobrada. Nos ha gustado mucho el ABS de serie ya que no es nada intrusivo.
Lo mejor es la entrega del motor, con sus bajos y medios no hace falta exprimirlo, se obtiene una gran (y muy agradable) aceleración cambiando a medio régimen. El sonido, especialmente en estos casos, es fantástico.
Por pistas, sin ser una trail, permite tomarte mas libertades que con cualquier naked, su rueda delantera de mayor tamaño, horquilla larga, distancia libre al suelo y neumáticos mixtos me han animado a hacer algunos kilómetros por caminos cercanos a Madrid, eso sí, siempre sentado, la postura de pié es muy forzada por la posición del manillar.

El consumo resulta muy razonable, incluso exigiendo un poco al motor apenas ha superado los 6,3 litros a los 100 Km. en la peor lectura y se ha mantenido claramente por debajo de los 6 en la media de la prueba.
En resumen, a pesar de que BMW la clasifica en la categoría “Heritage”, no es solo una moto preciosa, muy bien acabada y con un sonido evocador, es una moto moderna y eficaz en todo tipo de terreno, agradable en ciudad, divertida en curvas y cómoda en viajes a ritmo razonable (salvo con temperaturas bajo cero, claro). Nos ha gustado la excelente la entrega de su motor en bajo y médio régimen, sus frenos eficaces y su parte ciclo ágil y estable. Solo hemos sufrido con el intenso frío que ha hecho durante nuestra prueba, pero esto es algo achacable a cualquier modelo sin carenado.

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Probador: Vicente Rosa Serrano
Ficha Técnica: Edad 37 años, Estatura 1.82 m, Peso: 87 kilos.
Nivel: Ex-piloto RACE y Cto. Castellano-manchego en Extreme.
El fabricante bávaro no es ajeno a que los modelos vintage, Heritage, café racer, etc. están de moda y gracias a su departamento de diseño, y como no al marketing, una de las motos que más ha gozado de éxito en este segmento es su modelo R NineT. Una moto que el fabricante alemán diseño para conmemorar que su motor bóxer cumplía 90 años ha hecho que sea el punto de partida de un gran abanico de personalizaciones a gusto de sus propietarios no escatimando en dinero y gusto para hacerlas únicas.
Camino de cumplir los tres años en el mercado la BMW R Nine-T sigue siendo una café racer muy especial, casi parece que venga ya preparada desde el concesionario con el clásico motor boxer de 1.200 c.c. y un escape doble situado en una posición elevada que en parte contentará al comprador fiel a la marca o elementos que serán el inicio y musa de los preparadores para dar rienda suelta a su imaginación.

El modelo que esta vez hemos tenido el placer de probar ha sido su variante Scrambler que a diferencia de la R Nine-T trae un manillar en una posición más alta el asiento cuenta con menor mullido que el de la Nine.T original y los estribos son bajos y retrasados. La filosofía Scrambler siempre ha estado en las raíces de la historia de BMW, desde sus inicios con la BMW R 68.
El motor es de 1,170 cc, el cual entrega una potencia máxima de 110 CV a 7,750 rpm y un par máximo de 116 Nm a 6,000 rpm. La normativa EU4 ha sido ha sido cumplida con éxito gracias al nuevo mapeo del motor y al uso de un filtro de carbón activo para el combustible.
Como todas las motos de la marca BMW de nueva hornada, la nueva Scrambler solo en el aspecto nos acerca al pasado ya que a nivel técnico incluye de serie frenos ABS y control de estabilidad ASC como opción. El cuadro de instrumentos incluye un display LCD de dos líneas, en el que podremos leer sin problemas datos como la hora, los kilómetros parciales recorridos, odómetro general, etc.

Pero vamos a faena que para eso estamos. El día no pintaba bien ya que a principios de Enero Madrid era un glaciar del frío que hacía. La nueva posición de conducción con la nueva situación del manillar, el asiento con mayor altura y la situación de los estribos, nos deja una posición cómoda para el día a día. Está claro que no es una moto concebida para grandes rutas, aunque un paseo por las típicas carreteras de montaña no nos supondrá un disgusto a nivel de dolores de espalda o cervicales. Gracias a los puños calefactables con los que venía dotado esta unidad, hizo que el frío reinante no me distrajese de las peculiaridades de este modelo.
La NineT Scrambler es una moto fácil de llevar, no requiere una pericia especial. Gracias a su posición de conducción hace que fácilmente se llegue al suelo y todas las maniobras que podamos realizar en parado, o incluso saliendo la plaza del parking, se realicen con sencillez.
Al iniciar la marcha el motor nos regala unos bajos excelentes con los que no tendremos que abusar del embrague para empezar a rodar nuestros primeros metros con esta obra de arte. A lo largo de la curva de potencia no encontraremos ningún bache y muy locos tendríamos que ir para aprovechar los 110 cv de su motor. La distancia entre ejes nos muestra una moto estable a altas velocidades pero esto no le resta manejabilidad a la hora de sortear coches tanto en ciudad como en carretera.

Como os he dicho un poco loco tendremos que ir para aprovechar este motor ya que esta moto está concebida para disfrutar del entorno que nos rodea allá por donde vayamos. Sus frenos no nos defraudarán gracias a sus discos flotantes y las pinzas Brembo frontales de cuatro pistones en disposición convencional, ya que allí donde queramos parar nuestra Nine T Scrambler lo haremos sin ningún problema. Como siempre destacar que quien no haya pilotado nunca una moto con motor Boxer le sorprenderán sus movimientos laterales al acelerar desde parado, pero esto tiene su encanto.
El sonido que sale de su doble silencioso es majestuoso, hasta cuando cortamos gas de forma instantánea nos regala el típico petardeo con el que serás el rey de la reducciones, porque para eso tenemos esta moto ¿no? Para que nos miren.
El mapeado de serie hace que no tenga un tacto agresivo del motor, incluso cuando cerramos gas y volvemos a abrirlo sin contemplaciones. Su cambio es ejemplar pocos ruidos he notado a lo largo de la prueba y he de decir que gracias a su desarrollo la cuarta marcha es la que más he utilizado a lo largo de la prueba.
Gracias a la nueva horquilla telescópica convencional, que gana en recorrido y viene “maquillada” con unos guardapolvos que cubren las barras, sumada a la llanta delantera de 19”, harán que donde dirijamos la mirada nuestra NineT vaya sin rechistar.

La unidad de pruebas que nos dejó BMW Iberica no disponía de control de tracción que, aunque no lo eché en falta, sin duda, nos asistirá en cualquier situación que se nos pueda dar en la gran ciudad como pasos de cebra, arena en la calzada o incluso en carreteras convencionales cuando se ponga a llover.
Conclusión: BMW nos ha dado otra opción muy válida dentro del segmento de las Scrambler. Gracias a su magnífico motor Boxer de 1200c.c tendremos propulsor para divertirnos en nuestro uso diario pero a la vez en la típica escapada a las carreteras de montaña de nuestra ciudad. ¿Su precio? bueno si te sobran 13.700 euros es una opción que no te defraudará pero, no dejan de ser 13.700€.

Ficha de la R nineT Scrambler, facilitada por BMW Motorrad

Fotos de la R nineT Scrambler
El mundo del Custom ha vivido una metamorfosis en la que se ha podido observar una transformación en los gustos de muchos de sus integrantes, seguramente los gustos europeos son un tanto más “Racing” que los que se puedan encontrar por otros lares, gran cantidad de grasientos no se acababan de encontrar a gusto con el cuelgamonos y las estriberas avanzadas, no obstante no tenían ninguna gana de abandonarse al plástico y en el Café Racer han encontrado la posibilidad de pilotar motos con alma.
Yamaha lo ha leído muy bien con sus modelos “Faster Sons” y sus campañas de customización por parte de importantes constructores. BMW vio como uno de sus motores más icónicos, el bóxer, era uno de los favoritos para las transformaciones a lo largo del planeta. Supieron leer el mercado y lanzaron la NineT, una Café Racer de serie que impactó y mucho.
Los alemanes sabían que la Kustom Kulture no es simplemente tener una moto de unas determinadas características, se trata de un estilo de vida, estará de moda o no, será modulado por personas más o menos auténticas, o será poblado por arrimados hípsters que podrían estar aquí o bailando a Bisbal, el caso es que mueve pasta.
BMW en el 2013 lanzó la NineT y para ello fichó a los constructores de moda, se marcó un vídeo en el que Roland Sands (RSD), David Borrás (El Solitario), Fred Jourden (Blitz Motorcycles) y Peter Dannenberg (Urban Motor), todos ellos representaban un acto de bendición del nuevo modelo bávaro.

Una vez explotado el Café Racer llega la hora de la tendencia más extendida en la actualidad: el Scrambler. Una hermosa terminación de moto que ahora mismo se ha colado en el mundo grasiento más fuerte que las camisas de cuadros o la barba. Allá por los 50 no existían propiamente las motos de enduro, las motos todoterreno, pero la necesidad existía, las carreteras (peores que las de hoy) se hacían insuficientes para muchos, la solución apareció en los garajes al igual que las Café Racer, las transformaron para hacerlas viables fuera de lo negro, es decir, las motos de carretera las transformaron en motos que hoy llamaríamos SUV, más que de motocross serían unas todocamino.

Ahora nos llega a nosotros, después de haber pasado por diversas publicaciones y realizar eruditas afirmaciones sobre esta moto que más parecen que se están leyendo el catálogo de la marca, os vamos a contar lo que nos ha parecido.
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Kustom Biker: José Angel Lorenzo
Ficha: 45 años, 74 kilos, 1,70 m
Nivel: Adicto a la Kustom Kulture y a los kilómetros sobre hierros.
Para empezar y no es ninguna extrañeza, la moto tiene una línea muy llamativa, para mí hermosa, una extraña combinación de estilo añejo con las más refinadas modernidades en línea de acabado.
Tal vez pienses que estamos ante la NineT pero con ligeros cambios estéticos para ajustarse a la moda, no te confundas, en cuanto al chasis cuenta con un nuevo diseño, consta de dos partes ensambladas y las nuevas cotas dan como resultado una mayor distancia entre ejes, la dirección también sufre una modificación en cuanto a su avance que también es mayor, quizás puedas creer que esto se traduce en una penalización a la hora de curvear y nada más lejos de la realidad, la NineT Scrambler es una moto que quiere curvas, se siente perfecta para ello, de hecho, por su comportamiento y la postura, te crees que vas a salir a un cuarto de milla de tierra a competir en Flat Track. A parte de por su actitud de serpiente por las zonas retorcidas, dicha sensación te la da el manillar un tanto alto pero sobre todo ancho y unas estriberas cercanas al suelo. La postura esta fuera de los parámetros de una Naked y desde luego de una Trail, es distinta, diferente, hasta en eso se desmarca para muchos, pero, queridos amigos, lo que muchos olvidan en su ortodoxia es que estamos ante una Scrambler, los que miden este concepto con una visión fuera del mundo grasiento se asombran, nosotros no.

El concepto Scrambler, si está bien entendido, no es sólo una monserga estética, estamos ante una moto que está hecha para derrapar y controlar, es más, se creó para buscar el terreno comprometido, divertirte allí donde la adherencia es menor, por tanto, si consigues encontrar los límites la NineT Scrambler cumple perfectamente con el concepto, la moto es tuya, está hecha para que puedas dominarla.
En los kilómetros que pude realizar con ella la situación de la carretera no era para tirar cohetes, rutas por curvas que marcaban montañas y rajaban bosques, lugares donde las sombras no permiten que las humedades de las gélidas noches desaparezcan por el día, pero dónde además si el sol consiguió secar lo negro la sal para evitar placas de hielo y esparcida como si fuera un afluente del mar muerto, cubría como una costra, en esos kilómetros curvear con la NineT Scrambler fue una maravilla y controlarla un empresa muy factible. Para ello ayudaban enormemente las gomas que montaba la unidad de pruebas, unos Metzeler Tourance Next, unos neumáticos de asfalto propios de las Trail y de llantas de 19, francamente, me gustaron.
El frío me lo comí, aunque quizá menos en las manos gracias a los puños calefactados, pero el aire te lo haces tuyo al 100%, la postura erguida y la anchura de manillar es lo que tiene.

Busqué y repasé tramos de esos en los que los habitantes de las poblaciones cercanas parecen que tienen que vivir con la maldición de contar con unas carrereteras rotas, rizadas, de las que el bache habita como una procesión de cabrones que se suceden y convierten el movimiento continuo en un salto perpetuo, ahí la moto me pareció donde quizás mostraba un tanto sus escasas limitaciones dinámicas, casi rozando el bote, no estamos ante la BMW más avanzada en ese apartado, siendo en cualquier caso más que correcto.
El motor bóxer es el auténtico rey de la moda estética actual, tras años de imperio V-Twin, el gemelo opuesto de BMW es el eterno símbolo de la marca bávara, rebuscado y utilizado en las transformaciones de motos de todo constructor grasiento que se precie, pero ¿qué tal va?, vamos a ver cómo te lo digo de una manera delicada: es una puta maravilla. Tiene un grado de refinamiento suficiente como para que sea placentero pero no insulso, pero lo mejor es su elasticidad, sube y baja de manera que llega un momento que no tienes ni idea de qué marcha llevas. Se trata de una evolución del que originalmente siempre ha montado la NineT, pero esta vez cumpliendo la normativa Euro4, eso sí, manteniendo intactos los 110 cv con un par de 116 Nm, todo ello para emitir por las dos originales colas una musicalidad que no te deja indiferente, tiene un sonido hermoso, sin estridencias ni salidas de tono, sin duda es lo que más me ha gustado de la moto.

Sobre la frenada decir que es buena y bla bla bla no tiene mérito, aunque debes de tener en cuenta que delante lleva una llanta de 19” y eso siempre es un pequeño hándicap, sea como fuere, con una horquilla marca de la casa y las pinzas flotantes Brembo mordiendo los dos discos, detener sus 220 kilos es una tarea que resuelve con la sensación de la que la moto pesa menos, pero lo significativo es que el ABS te deja un regustillo añejo, para que no creas que estás en una insulsa moto de plástico, te deja un primer momento de desliz antes de actuar, un micromomento, un feliz instante que te hace apurar frenada con la sonrisa de un Rocker un viernes por la noche. Se trata de transmitir.
Tienes diversas configuraciones estéticas, las llantas de la unidad que probamos eran de cinco palos, aunque para mi gusto y la filosofía retro del modelo, le quedan mejor las de radios que también se ofrecen. El subchasis de la NineT se desmonta, como ya sabes de este modelo, puedes conjugar diversas configuraciones, como también puedes montar un asiento corto rematado con pequeño recubrimiento o como en el caso de la que ves en la foto, uno seguido, que para mi gusto también es el que más le pega, aunque ya sabes que cada uno tiene su gusto, su opinión y su agujero.
Una sola curiosidad final, jugando con ella por toda clase de situaciones el consumo fue de algo más de 4,5 litros a los 100 kilómetros, magnífico. Por cierto, el depósito de combustible es estéticamente el mismo de siempre en la NineT, con una salvedad, no está fabricado en aluminio, los chicos de BMW han utilizado el acero para su factura.
EN LA SIGUIENTE PÁGINA TIENES LA PRUEBA DE UN RUTERO

Probador: José María Hidalgo
Ficha Técnica: 62 años, 85 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
Despues de leer los textos de mis compañeros, veo que en el mío debo ir al grano para no repetir conceptos ni ponerme poético, eso ya lo ha hecho José Ángel.
Pero no puedo empezar sin comentar lo bella que me ha parecido esta versión de la Nine T, la máxima sencillez de líneas y la contención en la sofisticación de sus instrumentos no está reñida con la elegancia y belleza, claros atributos de esta versión.
Al verla, recuerdo una moto que me encantaba cuando era un crío y que fue una de las primeras scrambler fabricadas en serie, aunque ni se llamaba Scrambler ni nadie sabía que ese concepto se iba a utilizar para segmentar este tipo de modelos. Se trataba de la Bultaco Campera (agradecemos la foto a www.motoguapa.com), una evolución de la Mercurio de carretera con manillar ancho y escape alto- imagino que para poder vadear arroyos sin que entre agua - no era una enduro ni una trail, era una moto adaptada para resultar práctica en zonas rurales. Esa belleza de lo lógico la replica, mejora y actualiza el modelo que nos ocupa.

Como hay bastantes fotos en el artículo, no hablo más de la estética, pero debo citar la excelente calidad de los acabados y de cada una de las piezas. Destaco el glamuroso tapizado del asiento, el precioso escape doble y los elementos en aluminio como tijas y piezas de anclaje del subchasis.
No hay que dejarse engañar por su aspecto retro, hemos comprobado que, en todas sus facetas dinámicas, una moto moderna, pensada para ser eficaz y segura, con concesiones estéticas, pero no en las que afectan a su comportamiento en marcha.
Al subirte, ves enseguida que, a pesar de su apariencia, longitud de horquilla y llanta delantera de 19”, es apta para la mayoría de las tallas, se llega muy bien al suelo con ambos pies. El asiento es amplio, permite moverte con libertad y, aunque parece algo duro en primera impresión, permite hacer (al menos a mí) tiradas largas sin pasar factura en tus glúteos.
La posición es muy buena, con una flexión de piernas poco acentuada y un manillar muy bien situado. El manillar tiene la anchura y brazo de palanca del de una trail, pero está situado mas bajo lo que lo hace muy cómodo sobre asfalto.
El cuadro de instrumentos tiene un diseño escueto, muy en consonancia con una moto de aspecto clásico y, considerando el segmento, es más que completo en las informaciones que suministra, aunque parco en el número de ellas que puedes ver a la vez. Las informaciones se cambian con comodidad desde el mando situado en el lado izquierdo del manillar.
El resto de mandos son los clásicos: intermitentes, luces, ráfagas, bocina y arranque, a los que se añade el botón para activar las dos intensidades de la calefacción de los puños (muy utilizado durante la prueba).
Enciendo el motor y el sonido enamora, uno de los mas bellos, si no el que más, que he escuchado, ronco, profundo, pero nada escandaloso, su piloto es quien mas lo disfruta sin miedo a que su familia esté presente en los pensamientos de los vecinos y transeúntes.
El cambio, que por lo demás funciona excelentemente, nos obsequia con un clonc al meter primera y arrancamos con un tacto de embrague exquisito. El sonido del motor se intensifica conservando su personalidad y se hace patente una de las mejores cualidades de la nineT Scrambler, la elasticidad de su motor, demuestra unos bajos excelentes, un notable empuje desde el primer momento, pero gran facilidad de dosificación.
Sin duda el mejor boxer “de aire” que he probado. Ya me gustó mucho el de la nineT que probé en su momento, pero la revisión que ha sufrido para cumplir la norma Euro-4 en lugar de perjudicar su potencia, parece haberle sentado muy bien.

En ciudad es más que agradable, el tacto del motor, el sonido, el poco esfuerzo necesario para actuar sobre el embrague y su facilidad de dosificación, permiten circular a baja velocidad en marchas cortas. La postura es erguida, se llega bien al suelo y el manillar facilita las maniobras a baja velocidad. La única pega llega al atravesar filas de coches parados, por la anchura de su manillar, aunque en los 3 días que la he utilizado por un Madrid con sus atascos incrementados por la cercana Navidad, casi siempre he llegado a ponerme el primero en el semáforo. Además, cuando te paras, puedes hacer amigos entre los que se detienen a mirarla o te preguntan por ella. Su rueda delantera y distancia libre facilita subir y bajar de las aceras aunque sean altas.
Por autovía, aunque es muy cómoda, no llevas la postura ideal, ya que recibes al aire con los brazos abiertos y no hay nada que lo desvíe pero, mientras mantengas velocidades cercanas a las máximas legales, harás muchos kilómetros sin cansancio, salvo por el detalle que nos ha acompañado durante toda la prueba: el frío. Como cualquier moto sin pantalla, se pasa frío en invierno, y más en una moto con manillar tan ancho. Los puños funcionan muy bien, en intensidad alta hay que llevar guantes gordos para soportar el calor en la palma pero, con temperaturas negativas, los dedos se congelan. Dinámicamente nada que objetar, el motor tiene potencia de sobra, lo mejor sus bajos y medios que hacen innecesario buscar altas revoluciones para obtener una buena aceleración. Mantiene una buena estabilidad y aplomo en rectas y curvas amplias de autovía y la amortiguación es un buen compromiso entre comodidad y firmeza, aunque en asfaltos peores el amortiguador resulte algo seco.
Para viajar a ritmos lógicos resulta cómoda de postura, barata en consumo, estable y eficaz en los adelantamientos. Además su autonomía (depósito de 17 litros) supera los 300 km y permite planificar paradas cada 270 con margen suficiente. Como es evidente, la capacidad para llevar equipaje no es una de sus virtudes, aunque la buena noticia es que su depósito es de acero lo que permite las bolsas de imanes y siempre puedes buscar unas alforjas de corte clásico que no desentonen demasiado.
En carreteras de montaña se defiende estupendamente, aunque su mayor lanzamiento, longitud y neumático delantero deberían hacerla menos ágil que su hermana nineT, no hemos notado ese efecto, tal vez por la facilidad de giro que aporta su ancho manillar. Resulta muy fácil cambiarla de dirección y la rueda delantera da confianza manteniendo muy bien la trayectoria en curvas. Resulta divertido ir enlazando curvas contrapuestas, cambiando la inclinación de un lado al otro empujando el manillar. Las suspensiones funcionan bien, lo mejor la horquilla que aguanta bien el hundimiento al utilizar los frenos, el amortiguador resulta algo seco en carreteras muy bacheadas pasadas a ritmo alto.
Los frenos funcionan muy bien, con potencia y tacto, con un primer accionamiento progresivo, sin la contundencia inicial de los frenos de deportivas modernas, pero con eficacia sobrada. Nos ha gustado mucho el ABS de serie ya que no es nada intrusivo.
Lo mejor es la entrega del motor, con sus bajos y medios no hace falta exprimirlo, se obtiene una gran (y muy agradable) aceleración cambiando a medio régimen. El sonido, especialmente en estos casos, es fantástico.
Por pistas, sin ser una trail, permite tomarte mas libertades que con cualquier naked, su rueda delantera de mayor tamaño, horquilla larga, distancia libre al suelo y neumáticos mixtos me han animado a hacer algunos kilómetros por caminos cercanos a Madrid, eso sí, siempre sentado, la postura de pié es muy forzada por la posición del manillar.
El consumo resulta muy razonable, incluso exigiendo un poco al motor apenas ha superado los 6,3 litros a los 100 Km. en la peor lectura y se ha mantenido claramente por debajo de los 6 en la media de la prueba.
En resumen, a pesar de que BMW la clasifica en la categoría “Heritage”, no es solo una moto preciosa, muy bien acabada y con un sonido evocador, es una moto moderna y eficaz en todo tipo de terreno, agradable en ciudad, divertida en curvas y cómoda en viajes a ritmo razonable (salvo con temperaturas bajo cero, claro). Nos ha gustado la excelente la entrega de su motor en bajo y médio régimen, sus frenos eficaces y su parte ciclo ágil y estable. Solo hemos sufrido con el intenso frío que ha hecho durante nuestra prueba, pero esto es algo achacable a cualquier modelo sin carenado.
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Probador: Vicente Rosa Serrano
Ficha Técnica: Edad 37 años, Estatura 1.82 m, Peso: 87 kilos.
Nivel: Ex-piloto RACE y Cto. Castellano-manchego en Extreme.
El fabricante bávaro no es ajeno a que los modelos vintage, Heritage, café racer, etc. están de moda y gracias a su departamento de diseño, y como no al marketing, una de las motos que más ha gozado de éxito en este segmento es su modelo R NineT. Una moto que el fabricante alemán diseño para conmemorar que su motor bóxer cumplía 90 años ha hecho que sea el punto de partida de un gran abanico de personalizaciones a gusto de sus propietarios no escatimando en dinero y gusto para hacerlas únicas.
Camino de cumplir los tres años en el mercado la BMW R Nine-T sigue siendo una café racer muy especial, casi parece que venga ya preparada desde el concesionario con el clásico motor boxer de 1.200 c.c. y un escape doble situado en una posición elevada que en parte contentará al comprador fiel a la marca o elementos que serán el inicio y musa de los preparadores para dar rienda suelta a su imaginación.
El modelo que esta vez hemos tenido el placer de probar ha sido su variante Scrambler que a diferencia de la R Nine-T trae un manillar en una posición más alta el asiento cuenta con menor mullido que el de la Nine.T original y los estribos son bajos y retrasados. La filosofía Scrambler siempre ha estado en las raíces de la historia de BMW, desde sus inicios con la BMW R 68.
El motor es de 1,170 cc, el cual entrega una potencia máxima de 110 CV a 7,750 rpm y un par máximo de 116 Nm a 6,000 rpm. La normativa EU4 ha sido ha sido cumplida con éxito gracias al nuevo mapeo del motor y al uso de un filtro de carbón activo para el combustible.
Como todas las motos de la marca BMW de nueva hornada, la nueva Scrambler solo en el aspecto nos acerca al pasado ya que a nivel técnico incluye de serie frenos ABS y control de estabilidad ASC como opción. El cuadro de instrumentos incluye un display LCD de dos líneas, en el que podremos leer sin problemas datos como la hora, los kilómetros parciales recorridos, odómetro general, etc.
Pero vamos a faena que para eso estamos. El día no pintaba bien ya que a principios de Enero Madrid era un glaciar del frío que hacía. La nueva posición de conducción con la nueva situación del manillar, el asiento con mayor altura y la situación de los estribos, nos deja una posición cómoda para el día a día. Está claro que no es una moto concebida para grandes rutas, aunque un paseo por las típicas carreteras de montaña no nos supondrá un disgusto a nivel de dolores de espalda o cervicales. Gracias a los puños calefactables con los que venía dotado esta unidad, hizo que el frío reinante no me distrajese de las peculiaridades de este modelo.
La NineT Scrambler es una moto fácil de llevar, no requiere una pericia especial. Gracias a su posición de conducción hace que fácilmente se llegue al suelo y todas las maniobras que podamos realizar en parado, o incluso saliendo la plaza del parking, se realicen con sencillez.
Al iniciar la marcha el motor nos regala unos bajos excelentes con los que no tendremos que abusar del embrague para empezar a rodar nuestros primeros metros con esta obra de arte. A lo largo de la curva de potencia no encontraremos ningún bache y muy locos tendríamos que ir para aprovechar los 110 cv de su motor. La distancia entre ejes nos muestra una moto estable a altas velocidades pero esto no le resta manejabilidad a la hora de sortear coches tanto en ciudad como en carretera.
Como os he dicho un poco loco tendremos que ir para aprovechar este motor ya que esta moto está concebida para disfrutar del entorno que nos rodea allá por donde vayamos. Sus frenos no nos defraudarán gracias a sus discos flotantes y las pinzas Brembo frontales de cuatro pistones en disposición convencional, ya que allí donde queramos parar nuestra Nine T Scrambler lo haremos sin ningún problema. Como siempre destacar que quien no haya pilotado nunca una moto con motor Boxer le sorprenderán sus movimientos laterales al acelerar desde parado, pero esto tiene su encanto.
El sonido que sale de su doble silencioso es majestuoso, hasta cuando cortamos gas de forma instantánea nos regala el típico petardeo con el que serás el rey de la reducciones, porque para eso tenemos esta moto ¿no? Para que nos miren.
El mapeado de serie hace que no tenga un tacto agresivo del motor, incluso cuando cerramos gas y volvemos a abrirlo sin contemplaciones. Su cambio es ejemplar pocos ruidos he notado a lo largo de la prueba y he de decir que gracias a su desarrollo la cuarta marcha es la que más he utilizado a lo largo de la prueba.
Gracias a la nueva horquilla telescópica convencional, que gana en recorrido y viene “maquillada” con unos guardapolvos que cubren las barras, sumada a la llanta delantera de 19”, harán que donde dirijamos la mirada nuestra NineT vaya sin rechistar.

La unidad de pruebas que nos dejó BMW Iberica no disponía de control de tracción que, aunque no lo eché en falta, sin duda, nos asistirá en cualquier situación que se nos pueda dar en la gran ciudad como pasos de cebra, arena en la calzada o incluso en carreteras convencionales cuando se ponga a llover.
Conclusión: BMW nos ha dado otra opción muy válida dentro del segmento de las Scrambler. Gracias a su magnífico motor Boxer de 1200c.c tendremos propulsor para divertirnos en nuestro uso diario pero a la vez en la típica escapada a las carreteras de montaña de nuestra ciudad. ¿Su precio? bueno si te sobran 13.700 euros es una opción que no te defraudará pero, no dejan de ser 13.700€.
Ficha de la R nineT Scrambler, facilitada por BMW Motorrad
Fotos de la R nineT Scrambler
