BMW R Nine T – Café Racer para todo - La opinión del rutero
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EL RUTERO
Rutero: José María Hidalgo
Ficha Técnica: 60 años, 83 kilos, 1,83m
Nivel: Rutero, sufridor de atascos, adicto a las carreteras de montaña, aficionado a las tandas en circuito.
Esta R Nine T es una preciosidad que entra por los ojos inmediatamente. Una moto de gran personalidad que parece imposible que deje indiferente a nadie a quien le gusten las motos. El primer vistazo te hace pensar en una moto diseñada para ser transformada, una custom vamos.
Aunque si miras un poco más allá y ves la horquilla, el amortiguador, los frenos y la postura, deduces que hay algo más que belleza y sospechas que tras ella se puede esconder un comportamiento dinámico más que aceptable y por encima de lo que se espera de las motos de su segmento.
Como mi compañero Jesús, adicto al Kustom Kulture, le va a dedicar su particular mirada, yo la he probado como roadster para todo, sin que por ello haya podido evitar mirarme en los escaparates en cada ocasión en que he podido hacerlo para ver como me quedaba.
De la estética no digo mucho más, es preciosa y tenéis fotos para verla en detalle, en directo no desmerece en absoluto, mas bien al contrario ya que puedes apreciar muchos detalles de gran calidad y cuidada terminación la mires por donde la mires. Una moto de aspecto tranquilo hasta que te fijas en el diámetro de la horquilla, el tamaño de los frenos y en que lleva un amortiguador de dirección bajo la pipa de dirección, ¡si lo necesita, no será tan tranquila!.
El modelo que hemos probado venía en configuración Café Racer, es decir con colín y además un escape Akrapovic que acentuaba esta imagen.
Al subirte, ves que se llega muy bien al suelo, el asiento bajo y estrecho en su parte delantera la hacen muy asequible, casi tanto como una monster 696 y mas que una 796.
La posición de los reposapiés es la de una roadster, y el ángulo de las rodillas nada exagerado. El manillar no es demasiado ancho, menos que el la R1200R y está colocado mas bajo, pero la dota de una posición cómoda y permite suficiente brazo de palanca para manejarla con facilidad.
Las piernas se integran en el depósito, en la zona plateada preparada para ello, sin que queden muy abiertas.
Las manetas de freno y embrague son regulabres en distancia para adaptarse a los gustos de su piloto.
En resumen una postura natural y nada forzada ideal para pasear presumiendo de nuestro vehículo. Cosa que hice disfrutando de la cantidad de miradas y más de una pregunta, que recibía de otros motoristas y aficionados.
Luego, en carretera, me habría gustado que el colín estuviera ligéramente más retrasado, para permitir mas espacio y movimiento al piloto, aunque su posición no llega a hacerte sentir encajonado.
El cuadro de instrumentos proporciona una información mucho más escueta que otros modelos de la marca, pero incluso holgada para lo que se estila para un modelo clásico: Dos relojes con Velocímetro y cuentarrevoluciones y un display central con reloj horario, trips, marcha engranada y una zona multifunción con el consumo y otras informaciones, todas muy visibles. No hay indicador de combustible, pero sí de reserva y un parcial que se inicia desde cero al entrar esta.
Al arrancarla me llaman la atención dos cosas: La primera es el sonido del motor, modulado por el Akrapovic, ronco, potente ¡más Café! (Racer) y la segunda las sacudidas del motor, no exageradas, pero mayores que las de otros boxer, imagino que tiene que ver con la forma de anclaje del motor al chasis, salvo que se haya buscado a propósito para dar una sensación mas clásica, tampoco resulta molesto, al contrario. También se nota, como en todos los boxer "de aire" el balanceo lateral al acelerar en vacío, que en marcha desaparece por el mayor efecto giroscópico de las ruedas.
Al meter primera, aparece el clásico clonk asociado a estos motores, pero el cambio funciona perfectamente en toda circunstancia. Tampoco es difícil encontrar el punto muerto, aunque reconozco que tengo bastantes miles de kilómetros sobre estos motores en ciudad y, por lo tanto, bastante práctica.
Por ciudad tiene un comportamiento ejemplar, se mueve con agilidad, gira bastante, se llega bien al suelo, el embrague es suave, la pata de cabra robusta y con las llantas de radios (que permiten neumáticos sin cámara) no es problema subir aceras de cierta altura. Entre coches pasa bastante bien, el manillar facilita las maniobras y gira lo suficiente para caracolear dignamente y ponernos los primeros en los semáforos.
El motor tiene buena potencia desde pocas vueltas y no da tirones por lo que hace agradable el tránsito ciudadano. Como todas las BMW incorpora ABS, muy útil en ciudad para salvarnos de una frenada brusca si nos llevamos un susto, porque los frenos están sobrados de potencia a la hora de parar la moto.
Salimos a carretera y las sensaciones del motor son como las de cualquier boxer de aire, buenos bajos y medios, buena tracción, buena estirada hasta el corte de encendido sobre las 8.000 rpm, pero un sonido excitante, gracias al Akrapovic. Me encanta la secuencia al dar un golpe de gas, bajar una marcha, cortar gas y notar la retención con pequeñas explosiones, entrar en la curva con el gas cerrado, acelerar, otra marcha, mas aceleración…. Algo así como Wromm… Pop Pop… WroooooWraaaaaaa…WrooooooooooWraaaaaaaaa. Bueno, la onomatopeya solo sirve para mí, para hacerse una idea hay que oírla en vivo, me encanta.
Por nacionales puedes ir muy por encima de la velocidad máxima sin que el aire te moleste, fruto de lo bajas que son estas, porque la protección se limita a lo que desvían los relojes. El motor tiene muy buen tacto para mantener velocidad, retener y acelerar sin brusquedades y sus bajos facilitan los adelantamientos sin tener que bajar marchas. Los retrovisores dan una imagen nítida y una visión aceptable de lo que nos sigue.
Los frenos son excelentes, muy buen tacto y mucha potencia sin tener que hacer mucho esfuerzo, la capacidad de frenada está a la altura de las naked más deportivas. La horquilla colabora a ello ya que soporta la acción de los frenos sin descomponerse. Si la comparo con mi recuerdo de la R1200R, yo diría que la R Nine T gana en potencia y tacto de frenada, pero la R 1200 R es imbatible en estabilidad frenando, como todas las motos con telelever.
Hicimos unas pruebas para sacar alguna foto con la horquilla extendida y hundida, en el segundo caso, como es obvio, frenando fuerte hasta parar la moto. Me resultó curioso que con un buen neumático y asfalto seco y no muy frío, acababa entrando siempre el ABS un poco antes de detenerse la moto, nunca a alta velocidad, solo apretando muy fuerte la maneta, pero me extrañó ya que nunca me había entrado antes y había hecho varias frenadas fuertes en carreteras de montaña de menor adherencia, imagino que porque eran para bajar la velocidad sin detener del todo la moto. Pensaré en ello ya que posteriormente he probado lo mismo con una F 800 GS con idéntico resultado y, sin embargo, con mi RT…..
Por carretera de montaña se disfruta tanto como con cualquier buena naked deportiva, el boxer tiene una gran tracción y potencia sobrada para estas carreteras, sus retención facilita no usar mucho los frenos, el chasis demuestra que no solo ha sido pensado para su fácil desmontaje, soporta con nota la potencia del motor y las suspensiones funcionan muy bién, con un tarado muy polivalente y una adaptación a diferentes asfaltos que habla de su calidad. El amortiguador me daba la impresión al principio de ser algo seco, pero tras pasar por carreteras de asfalto muy variado he cambiado de opinión, el compromiso entre comodidad y firmeza está conseguido. La horquilla permite sentir lo que está pasando con la rueda delantera y da confianza.
Aproveché un sábado para convocar una salida y compartir curvas con algunos de mis compañeros habituales, me sirve para evaluar la facilidad para mantener un ritmo conocido, el que marcan mis compañeros, y poner en perspectiva la facilidad de conducción y ritmo ideal de una moto. Lo cierto es que esta Nine T permite ir a ritmos muy vivos con facilidad y nobleza, con buena estabilidad y precisión a la hora de negociar las curvas, es fácil meterla en curvas cerradas y salir de ellas con buena tracción y mantiene un buén aplomo en curvas más abiertas y rápidas. Se pueden mantener con facilidad ritmos que resultan muy forzados o casi imposibles para la mayoría de los modelos custom/classic del mercado.
A mis compañeros de ruta, les ha encantado el aspecto de esta Nine T y embriagado el sonido del motor con el akrapovic, aunque el que me seguía en cada tramo acababa, mas que embriagado, borracho de tanto Wromm… Pop Pop… WroooooWraaaaaaa…WrooooooooooWraaaaaaaaa.
De viaje, claro que no es ideal, capacidad de carga entre mínima y nula, protección aerodinámica y contra el frío limitada a lo que desvía su cuadro de instrumentos. Pero si te vale con una mochila y no quieres arriesgarte a perder puntos, estos defectos desaparecen. Dispones de un motor elástico, agradable y sin vibraciones molestas, una postura muy cómoda, una capacidad de aceleración importante, excelentes frenos y una autonomía muy razonable. En nuestro caso, haciendo un recorrido muy variado en ritmo y tipo de carretera apareció el aviso de reserva con 270 km en el parcial y llenamos con 17,6 litros de gasolina a los 298 km es decir, un consumo de 5,91 l/100km y una autonomía real de más de 300 Km. En invierno será otra cosa, pero para un viaje de primavera es una moto pura, ideal para disfrutar de las sensaciones dinámicas que proporciona una moto de concepto clásico , del precioso paisaje primaveral y de recorrer kilómetros y kilómetros con total relax, en este caso, mejor con el escape de serie ya que el sonido Akra que te persigue, te incita a pedirle más.
Un consejo a sus dueños es que no cuelguen llaves, mando de alarma ni otros elementos de la llave de contacto. Esta va muy cerca del la parte delantera del depósito e irán golpeándolo. En la moto de prueba se notaba alguna pequeña zona mate debido al efecto repetido de estos impactos.
En resumen, la R Nine T no es solo estética y posibilidades de personalización, es una moto tan válida y utilizable como cualquier naked deportiva, con un motor elástico y poderoso, unos frenos potentes y unas cualidades dinámicas notables.
Su precio es de 15.690€.
José Mª Hidalgo

