R 1200 RT 2014 – Prueba a Fondo - Tercera Opinión - Dueño de una RT
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Tercera opinión
Claudio Colomer
Ficha Técnica: 58 años, 75 kilos, 1,83m
Nivel: Usuario de una RT, amante de las carreteras de montaña de las motos clásicas y modernas y muy interesado en la técnica del pilotaje.
He tenido la suerte de que Super7 me ofreciera probar la nueva RT1200 de agua. La he probado durante dos días y le he hecho 700Km, por lo que creo que he podido hacerme una idea bastante certera de cómo es la moto.
La verdad es que en principio no me hacía mucha ilusión probarla, pues estaba previsto que probáramos una Rivale 800, que me apetecía más (tengo desde hace unos 7 años una RT 1200 y como me la conozco de memoria, no me atraía probar más de lo mismo).
Sin embargo, esta nueva RT me ha entusiasmado (y no exagero). Creo que BMW ha dado un paso tan grande con el modelo de agua, que bien puede decirse que, aparte de la estética, mi RT nada tiene que ver con la nueva de agua, que es muy superior en todos y cada uno de los aspectos en que la comparemos.
Parte ciclo: en mi opinión aquí está la gran diferencia entre el modelo nuevo y el anterior. La nueva RT me ha parecido mucho más estable y sobre todo, y esto es lo que más me ha gustado de ella, con una gran facilidad y rapidez de giro.
Con la nueva RT puedes frenar bien fuerte en la entrada en curva, reducir marchas en cascada y la moto no se descompone (como le ocurre a la mía); te permite rectificar y frenar en plena curva y mientras lo haces no deja de transmitirte una sensación de seguridad. Y lo mismo en las aceleraciones: puedes acelerar fuerte de verdad y salir de la curva muy rápido (claro, todo esto dentro de lo que para mí es habitual).
Comenté estos aspectos con José María y él coincidió en general conmigo, aunque también me hubiera gustado conocer la opinión de otros propietarios de RT y contrastar más pareceres.
Sé que es subjetivo, pero para mí la confianza que te transmite una moto es el factor de seguridad más eficaz que puede ofrecerte y aquí la nueva RT me ha parecido infinitamente superior a la que yo tengo y a casi cualquier otra moto que yo haya probado.
Suspensiones y frenos: también me ha parecido que en la nueva RT las suspensiones son mejores que en la RT de aire, sobre todo transmiten más información y son más progresivas (no recibes esos golpes secos de la suspensión ni los cabeceos de la mía). Imagino que en todo esto juega un papel importante la nueva geometría y el sistema de suspensión “ESA Dynamic” que equipaba la moto.
A poca velocidad puedes utilizar el freno trasero para detener la moto, lo que en mi RT no es posible, pues en cuanto lo pisas con fuerza se dispara el ABS.
Motor: no es ninguna novedad que el nuevo motor de agua representa una grandísima mejora sobre el de aire, y no sólo porque es mucho más potente y tenga más par, sino por la forma en que entrega su potencia (tanto en baja como en alta). Hay brío en toda la curva del motor (claro, nada por debajo de 3.000 rpm como en todo bicilíndrico) y estira tanto y tan rápido, que no parece un bóxer (la sensación de ser un boxer la recibes sólo cuando lo mantienes a un régimen fijo de vueltas; ahí me recuerda un poco al motor de la R1200S). Como contraste, me gustó más que el de la GS LC de 2013, diría que en la RT es más dócil y más elástico.
Rodé en un 95% del tiempo por buen asfalto y carreteras rápidas, por lo que escogí el modo “Road”. El 5% restante lo hice en carreteras rotas y lentas con el modo “Rain”, en las que meter la RT me pareció desperdiciarla, así que no me pude hacerme una idea clara de la diferencia que existe entre un modo y otro.
La transmisión, cambio y embrague también me parecen muy superiores al de mi moto. Se acabaron las “patadas” del cardan; aunque parezca increíble, la RT de agua no da “coces” en marchas cortas y puedes reducir a lo bestia sin que la rueda de atrás se bloquee (los propietarios de una RT de aire tardaremos en acostumbrarnos a estas excelencias de tan interiorizado como tenemos el miedo a bloquear de la rueda).
Frente al “tacto de mantequilla” del embrague (en seco) de mi moto, ahora en la nueva RT de agua el embrague tiene un tacto suave y progresivo como el de una moto japonesa.
El cambio también me ha parecido mejor, más preciso, pero sigue siendo lento.
Confort: he oído decir que la nueva RT proporciona una mejor protección aerodinámica; es posible, pero si es así yo no creo haberlo percibido. En cualquier caso, la nueva RT me pareció bastante más cómoda que el modelo anterior. Lo atribuyo a sus suspensiones y su la facilidad y seguridad de conducción. Es, por así decirlo, menos cansada de llevar al exigir bastante menos esfuerzo su conducción (aunque pese más o menos igual que la mía).
Lo que no me gustó (y en cambio a muchos sí gustará) es la altura del asiento. A pesar de llevarlo en la posición más alta, me pareció bajo, quiero decir con poca distancia entre el reposapiés y el asiento, por lo que acabé muy cansado de mis caderas.
Conclusión: con todo lo bueno y espectacular que es el motor de la nueva RT, para mí pasa a un segundo plano ante las grandísimas cualidades dinámicas de su parte ciclo. La nueva RT me pareció una moto divertida y, sobre todo, segura y que inspira mucha confianza al pilotarla: gira rápido, es sumamente precisa en las trazadas y puedes meterla donde tú quieras, y además frena y tracciona de maravilla. Y no descubro nada si además digo que es una espléndida “touring”.
Claudio Colomer
