BMW R 1200 R 2015 – Por Puertos, Pantanos y Circuitos - Cuarta Opinión - Más circuito
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Probador: Sergio Hidalgo
Ficha Técnica: 38 años, 76 kilos, 1.76 metros
Nivel: Piloto de la Z Cup y la Copa del Manchego Extreme. Ganador de la categoría Extreme SIN del campeonato Mac90-2.011
Un circuito como el de Jerez no es el lugar idóneo para probar una roadster cuyo principal uso va a ser por carretera. No es una moto pensada para llevarla al límite en circuito, las largas y anchas rectas y la velocidad de su trazado desvirtúan la potencia de cualquier moto y los esfuerzos a los que se puede llegar a someter a su parte ciclo en un circuito como este hacen fácil encontrar pegas a cualquier moto de calle.
Sin embargo la R1200R sorprende muy positivamente y se comporta con mucha dignidad ante una prueba como esta. Y es que la BMW R1200R se descubre como una moto muy estable en frenadas fuertes, tumbadas en máxima inclinación y aceleraciones a la salida de las curvas. Su ancho manillar permite jugar con ella tirándola de lado a lado con facilidad, sin grandes esfuerzos, dando una clara impresión de agilidad y permitiéndote ir por la trazada sin problemas. Según vas asimilando la sorpresa por lo bien que va, te pide ir cada vez con más ritmo, viendo como única limitación el roce de las estriberas con el suelo.
Sólo al ponerse ya un poco más bruto, en modo circuito, es cuando se puede ver cómo al tirarla con agresividad en curvas rápidas la R1200R se descompone un poco , el resto de límites encontrados vienen impuestos por los neumáticos de calle que monta, unos Metzeler Z8 por otra parte excelentes en uso por carretera. No me imagino a nadie yendo por la calle (y he visto unos cuántos “kemaos”) tan bestia como para encontrarle peros al comportamiento dinámico de esta moto.
En frenadas fuertes, los golpes de gas para bajar marchas suelen introducir pequeños movimientos en manillar y maneta de freno (salvo si eres muy fino) que pueden desestabilizar la moto. En esta roadster no pasa. Puedes bajar marchas sin tocar la maneta del embrague. Es excitante oír cómo al pisar la palanca del cambio (con el gas cortado, claro), el cambio de marcha es acompañado con un perfecto golpe de gas que consigue sincronizar la velocidad de los piñones del cambio y que la rueda trasera retenga lo justo. Llegar a una frenada bajando 3 marchas de golpe con ese sonido te hace pensar que eres el rey de la finura, hasta que tienes que admitir que es el asistente del cambio de la R1200R el que te está ayudando.
Sí es cierto que el cambio es algo brusco subiendo marchas si no lo haces al régimen adecuado, pero viendo su buen hacer bajándolas se le puede perdonar. Además de que permite, al contrario de cualquier cambio semiautomático de carreras, subir marchas sin embrague a bajas revoluciones.
Sin haberla probado por calle sé que esta BMW R1200R hará disfrutar y volar a más de uno por las carreteras de montaña de su zona.
Sergio Hidalgo
