Honda NC 750 XDA: Práctica, Económica, Fiable, Longeva y muy Divertida - Una moto inédita
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Una geometría particular
Al contemplarla mientras pago en caja el combustible me viene a la mente la bondad que otorga el depósito colocado en una posición por debajo de lo convencional, en que ello contribuye a bajar el centro de gravedad del conjunto y por tanto a mejorar la estabilidad y agilidad de la moto. Pero, al mismo tiempo, pienso que situar el depósito en el lugar donde se halla en la NC plantea, en principio, una merma en el aplomo de la moto.
Sí, Antonio Cobas cambió las tendencias a principios de los 80 subiendo el centro de gravedad para cargar el tren delantero y darle más apoyo, diseñando, claro está, toda la moto a tal efecto. Esa tendencia no ha cambiado hoy día, y se sigue buscando ese apoyo en la rueda delantera por diferentes ventajas en las que no vamos a abundar. Así pues, en un principio lo pensé así. Pero luego la práctica hizo perder todo el sentido a este pensamiento: No se aprecia nada de eso conduciendo. No se siente ni la más mínima flotación en el manillar -tampoco acelerando- y muy al contrario, la NC se siente perfectamente aplomada sobre la rueda delantera.
Más tarde y repasando las formas de la moto en otra parada, descubrí la razón. El bloque de los dos cilindros en paralelo, con su respetable masa, está muy inclinado hacia adelante, sí, con la misma inclinación que puede mostrar el bolque de una doble erre, o más incluso que algunas de estas deportivas.
Posición
Vuelvo a ella y siento nada más abandonar la gasolinera cómo la posición resulta tan cómoda como natural. Y al entrar en la autovía de circunvalación, aprecio cómo la pequeña pantalla montada sobre el display compensa yendo rápido el punto de elevación extra con el que queda colocado el tronco debido al diseño del manillar.
Un Motor muy Personal
Un apunte antes de seguir: Es fundamental que antes de pasar a otros apartados del reportaje, el lector consulte y retenga en la ficha técnica los datos que ofrece este motor. De otro modo resultará difícil entender la conducción y el comportamiento de este modelo, y de cualquier Honda NC.
Bien. Enseguida percibo que el motor NC 750 es muy, pero que muy personal. Su seña de identidad, sin duda, lo marcan las medidas de un pistón 77 x 80mm, que dibuja sobre el cilindro una carrera inusualmente larga, hoy día, fuera del mundo custom. Así no es de extrañar que la sensación que transmite en baja resulte una auténtica delicia, que no he experimentado en ningún otro motor hasta la fecha, porque, en una custom, sientes eso mismo, sí, ese empuje incluso con más fuerza, pero te llega a través de impulsos, con el golpe de cada pistonada, como una locomotora de vapor partiendo de la estación. En cambio en la NC no se percibe así, en la NC sientes el empujón abajo, algo parecido al impulso con el que un coche, medio o grande, arranca del semáforo, un impulso tan continuo como lleno (de hecho el origen NC sobre el papel, al parecer, resulta de dividir por dos el motor de un Honda).
Tomo una autovía radial de la que huyo en cuanto se me ofrece la más mínima oportunidad, para sumergirme en las tinieblas con las que cubre la noche una amplia rivera, y llegar hasta una de sus laderas, serpenteada por una carretera retorcida, sin arcén y con la intimidación permanente de un guardarraíl; un verdadero jandín en el que me meto con la NC 750 XDA y del que veremos ahora cómo salgo.
Una parte Ciclo Deliciosa
Lo cierto es que la parte ciclo se venía mostrando soberbia desde atrás, en las primeras rápidas, previas y enlazadas, de la parte ancha de la carretera anterior, que desembocan en el valle extendido en forma de una vega hortelana. El aplomo y la proverbial agilidad que brinda la NC, me suscita un entusiasmo que me lleva navegando en plena noche con un ritmo bastante más fuerte que cualquier pretensión a plantearse en el concesionario delante de la NC; tanto es así que he llegado a echar de menos una desconexión del ABS para poder cruzar la moto en la entrada de más de un ángulo o de una paella.
Esa parte ciclo prodigiosa, unida al control del manillar, se pusieron aun más de manifiesto cuando entré bastante inclinado, a oscuras, claro está, en una curva larga. Me encontré de sopetón con las roderas de un tractor, con todo el barro que había arrastrado a lo largo de no sé cuántos metros de la calzada. Fue como si de repente me hubiese encontrando pilotando una moto de enduro por una pista de tierra. Cambié el chip por un momento al modo “off road”, y la NC salvó el trance con una nobleza y una naturalidad sorprendentes. Esto me hace pensar en lo que la versión equis, que sólo se insinúa y no se vende como trail, podría dar de sí con unas ruedas mixtas y unas suspensiones de tarado y recorrido de campo.
En cualquier caso, la parte ciclo de esta moto es soberbia, está muy por encima de todo el conjunto, muy por encima del motor con el cambio automático, de las suspensiones e incluso de los frenos, a pesar de que éstos últimos resultan bastante efectivos. Podemos decir que, en este aspecto, la NC va sobrada y lo cierto es que con esta parte ciclo se podrían hacer verdaderas diabluras, prácticamente malabarismos, derrapadas interminables, invertidos sencillos y pasos por curva de verdadero vértigo. Sirva de ejemplo el detalle de que, en un viraje rápido y largo la NC 750 X no pierde la trayectoria que le marcas con el manillar. Así es que lo que es por estabilidad, firmeza, aplomo y confianza no tenéis que preocuparos en absoluto, la NC ofrece un recorrido ilimitado.
En definitiva, había descartado la idea de llevar la NC un día al circuito para hacer algunas pruebas límite y unas fotos más o menos espectaculares; y lo deseché, sobre todo por el tarado confortable que ha elegido Honda para sus suspensiones. Sin embargo, después de este nocturno y vertiginoso paseo, tampoco es que pensara que me había equivocado, pero de lo que no me quedó ni la menor duda es de que con la NC me hubiese divertido en FK-1 mucho más de lo que en un principio hubiera imaginado.
Hablando particularmente de la frenada, efectivamente, se salvaguarda en un ABS que deja hacer bastante: entra en acción sólo apurando mucho la retención; pero en estas apuradas hay que poner ojo en el tren delantero porque la blandura de la horquilla puede descomponer la moto en el final de la frenada.
Sí, porque las suspensiones de esta equis son blandas. Pero ahora surge una pregunta:
¿Eso es un defecto o una virtud? Bueno, pues como comentamos en otras pruebas, ni es una cosa ni la otra; simplemente se trata de una Elección, ya hemos dicho que se trata de la elección del confort, en este caso. Lo que ocurre es que esta parte ciclo de la NC 750 XDA invita a ir más rápido que lo que su motor y sus suspensiones sugieren. Como he apuntado, puede resultar una moto muy divertida en un puerto de montaña y esto puede, también, animar a más de uno a hacer unos pasos por curva realmente rápidos, con lo que esta parte del reportaje nos lleva a la curva que tengo marcada personalmente como prueba de fuego: Un viraje muy rápido en bajada-subida con el ápice justo en ese cambio de rasante inverso. Efectivamente, pasando a fondo por ese tránsito tan crítico, el conjunto se retorció, pero a pesar de hacer tope ambas suspensiones, provocando incluso un vaivén con cabeceo incluido, la NC 750 XDA no cambió ni un centímetro la trayectoria, manteniendo la trazada original que me sacaría con limpieza de la curva. Una prueba, en cualquier caso, brutal, a la que a buen seguro no se verá sometida por el amplio tipo de usuarios para el que, como veremos en las conclusiones, está destinada esta NC 750 XDA.
Para rematar el análisis de los frenos en su conjunto, decir que resultan soberbios en tacto, progresividad y potencia. Unas propiedades que vienen que ni al pelo, contando, como veremos, con la justa retención que permite el cambio DCT en cualquiera de sus modos. Por otro lado, convendrá al feliz propietario de esta NC practicar concienzudamente su frenada, llevándola cada vez un poco más allá -o más acá, más corta, en este caso- para sentir las reacciones de la apurada tan potente que son capaces hacer, combinándola con una horquilla muy confortable, como hemos dicho, pero bastante blanda, en consecuencia, para una apurada violenta. Para ello, además, la frenada combinada supondrá una inestimable ayuda para definir su criterio, a la hora de apretar la maneta o pisar el pedal; un sistema que, eso sí, Honda ofrece opcionalmente como sello de la casa, y de la que nuestra unidad de prensa no disponía.
En Mojado
Como había intuido en jornadas anteriores, la NC 750 XDA es una moto con un comportamiento fantástico en mojado. Mantiene un aplomo y transmite una confianza al alcance de muy pocos modelos. Además, el apoyo sobre las estriberas, permite afianzar con firmeza esa pisada,tan determinante en agua, sobre la estribera exterior de cada viraje. Nuestra unidad de prensa iba excelentemente calzada con unos Michelin Pilot Road 4, cuyo nombre grabado sobre el lateral sólo leí después de hacer ese rodaje sobre asfalto húmedo: No tenía ni idea de las gomas sobre las que rodaba, y de esa forma no iba condicionado por ellas, ni con confianza excesiva ni con recelo sin sentido. Como extra en esta conducción, el manillar, con su brazo de palanca, ayuda a controlar con firmeza las derrapadas que me asaltaron varias veces, llevando la NC al límite de adherencia, hasta el punto de empezar a divertirme.
A Dúo
La plaza trasera ofrece una comodidad y una amplitud por encima de la media que se puede encontrar en motos de semejante cilindrada, tamaño y aspecto. A ese confort del pasajero ayuda, qué duda cabe, la dulzuras en todas las reacciones y maneras de la NC 750 XDA, y remata ofreciéndole un punto extra de seguridad con las dos asas que monta en los flancos del asiento.
-Algunos detalles
Antes de escribir otros apartados más trascentales, no quiero pasar por alto algunos detalles, coo por ejemplo:
Los espejos, siendo sencillos y recortados, ofrecen una excelente visión, incluso con un tipo tan grande como quien firma, gracias a su situación, perfectamente estratégica, ante la perspectiva trasera.
La luz resulta bastante generosa, tratándose de una sola óptica. La de carretera (larga) se queda un punto alta en recta y a velocidad de crucero; sin embargo, tal y como está fijada, pienso que no compensa tocarla, porque a la entrada de los virajes, baja por el efecto de la suspensión blanda y la curva queda muy bien iluminada yendo con la moto muy inclinada.
