Café Wasabi, la Kawasaki Z900RS según Rizoma

Rizoma- Hace más de medio siglo, los jóvenes británicos convertían sus motos en auténticas bestias del asfalto prescindiendo de todo aquello que no era necesario para su funcionamiento y así reducir peso, ganar aerodinámica, y, por qué no decirlo, convertirse en la envidia de los pubs del país al poseer la moto más exclusiva. Cuando esta cultura llegó al lejano oriente, las motos llamadas a ser las más rebeldes de la carretera dejaron de ser de fabricación inglesa para dar paso a la fiabilidad de los fabricantes japoneses. Unas motos que recién salidas del concesionario podrían presentar la sobriedad del carácter nipón hasta que cada uno de sus propietarios le añadía esa pizca de picante, igual que se añade wasabi a un plato para potenciar su sabor, consiguiendo como resultado unas motos espectaculares.









