Ducati Multistrada: La Maxitrail para volar bajo
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Con su salida al mercado, esta espectacular Ducati marcó una nueva posición, más extrema, abriendo el espectro de las maxitrail hasta un ángulo imposible de imaginar tan sólo un lustro antes; Incluso fue necesario fabricar y homologar unos neumáticos mixtos que soportaran la estratosférica velocidad que es capaz de alcanzar (Sigue Leyendo).

Probador 1: Tomás Pérez
Ficha Técnica: 1,91 m, 107 kg, 56 años
Nivel: Subcampeón 2012 Mac 90 Categoría Twin
-¿La Multistrada?
-La Multistrada, sí; aunque yo sé que hay conceptos parecidos de otras marcas –tomó aire y lo liberó, lo mismo que las palabras que salieron con él, a modo de conclusión-. Ésta sería mi moto....
Sabias palabras, como no podían ser de otra naturaleza, las de Don Carlos Checa respondiendo en aquel día inolvidable, para un servidor, que pasé junto a nuestro campeón más querido, en la falda del Pirineo para hacer una Entrevista que sobrepasó el formato hasta convertirse en una novela corta.
Efectivamente, Ducati, con la creación de este transgresor modelo, hizo una audaz propuesta al motorista para plantarle en el escaparate del concesionario cuatro motos en una. Pero para llegar a ello, para conseguir esta fórmula múltiple, da la impresión de que hayan seguido en Bolonia un proceso tan arriscado como la propia pericia que necesitarás, si quieres buscar los límites de este auténtico multipepino.
Ahora, al probar esta especial Ducati Multistrada, he recordado algunas afirmaciones hechas semanas antes de que arrancara el primer Gran Premio de la historia de Moto-GP. Llegado aquel momento, los responsables del departamento de diseño de Honda HRC explicaron que habían llegado a poner sobre la pista su nuevo prototipo, la primera RCV 211 de 990 y cinco cilindros, partiendo de la idea de construir un conjunto equilibrado y homogéneo, de ir desarrollando una moto en la que cada elemento iba haciendo su aporte de forma paulatina y proporcionada con el avance del proyecto completo. Pero, por otro lado, al preguntar a los responsables de Ducati sobre su camino seguido hasta llegar a plantar en la salida su primera Desmosedici, respondieron de una forma tan clara como contundente:
“Nosotros pensamos primero en hacer un motor que resultara una auténtica bestia. Luego, poco a poco, diseñaríamos el resto de la moto tratando de domesticarla”.
Después de sujetarme para controlar las intensas sensaciones que transmite a cada gesto del puño, durante la prueba de la Multistrada, me da la impresión de que a la hora de sentarse frente al programa de dibujo del ordenador, los creativos e ingenieros de Ducati se hicieron ese mismo planteamiento antes de trazar la primera línea de su primera trail. Efectivamente, dominar la bestia, pero, principalmente, apoyándose en un sofisticado menú electrónico.
¿Lo han conseguido?
Vamos a verlo.
Inventario de mejoras 2014
Pero antes de examinarlo y para no dejárnoslo en el tintero, demos un breve repaso al inventario de novedades que aporta esta versión 2014, que acabamos de probar, al concepto Multistrada, acuñado tres años atrás.
-Nuevo motor de doble bujía
-Nueva suspensión electrónica, Sky-Hoock, que va haciendo un scaner, una lectura previa del asfalto, antes de ajustarse en milisegundos al terreno que va pasando bajo las ruedas.
-Nuevo asiento touring.
-Pantalla más ancha. Un notable avance en un punto que marqué como mejorable en su día, cuando tuve ocasión de probar la primera versión Multistrada.
-Como extras: Defensas del motor, faros adicionales, el top case de la línea Strada y también el lector del chaleco air bag, de fabricación exclusiva Ducati.
Bien, y una vez repasado ese inventario, vamos a ver y a vivir cómo vuela bajo este auténtico pepino con manillar ancho.

Posición
La verdad es que, a pesar del recio carácter deportivo, como no podía ser de otro modo para hacer honor a la marca, la postura sobre la Multistrada es eminentemente trail, con un manillar más ancho de lo acostumbrado, incluso, en los modelos off road y con una situación de los pies en el mismo punto horizontal, aproximadamente, que los colocamos sobre una GT, aunque algo elevados sobre ella.
Motor
Ducati ha empleado un nuevo material para revestir el asiento de las válvulas, gracias a ello, es posible doblar el kilometraje entre las revisiones (30.000 km ) que requieren ajuste de válvulas, permitiendo además una combustión más completa y regulando mucho mejor la temperatura del motor Testastretta 11º. Este propulsor, en su día diseñado en exclusividad para la Multistrada y ahora extendido a otros tres modelos de la marca, distribuye las válvulas de escape y admisión de manera que permanecen abiertas (Cruce de válvulas) durante 11º -en lugar de los 42º con los que llegó a calarse en su momento la 1.198- de paso de cigüeñal. La entrega del 11º dibuja una curva algo más dulce que los de 28º, montados en las hermanas Panigale, con un menor consumo y una reducción en las emisiones contaminantes.

En Marcha
No resulta nada fácil describir las sensaciones que recibes de la Multistrada cuando abres el gas agarrado a su amplio manillar; pero, por lo menos, vamos a intentarlo:
La capacidad de recuperación es un dato que da una buena referencia del potencial que puede desarrollar un motor, porque, sencillamente, en la Ducati Multistrada no existe esa capacidad de recuperación. ¿Y cuál es la explicación? Pues una perogrullada como que cuando no se ha perdido nada, hablar de recuperar, lo que sea, no tiene ningún sentido. Así es, el motor de la Ducati Multistrada no pierde nada de nada, y, por tanto, al abrir gas en baja no hay nada que recuperar, porque nos encontrarnos con más de lo mismo, el mismo tirón contundente e instantáneo que empuja desde el mismo ralentí hasta agotar el cuentarrevoluciones.
Pero será mejor que no nos precipitemos y que vayamos examinando por partes estas cuatro motos que nos propone Ducati, una a una, integradas en esta Multistrada.
Sobre el botón de los intermitentes y presionando en la misma posición de su cancelación, se nos muestra un menú con cuatro modos de conducción, con esas cuatro motos:
Sport, Touring, Urban y Enduro.
Veamos cómo se desenvuelven, una a una, “estas cuatro Multistrada”, seleccionando cada modo para pilotarla sobre sus cuatro escenarios correspondientes.
Deportiva
Seleccionando esta opción, las suspensiones se regulan automáticamente con su tarado más duro, el motor hace la entrega más agresiva de sus 150 CV y el DTC (Control de Tracción) interviene de la forma más discreta, a veces de un modo tan sutil que resulta prácticamente imperceptible, aunque no por ello deja de actuar, desde luego.

Después, a la hora de salir con ella al circuito, en este modo Sport y a pesar de graduarse en su modo más rígido, no queda otro remedio que sentir la suspensión más bien blanda, sobre todo el apoyo en el tren delantero al acelerar en medio de una curva rápida. Esto no debe de decepcionarnos, ni causarnos una pobre impresión de entrada, porque no debemos olvidar que la constitución de la horquilla, por mucha intervención electrónica que monte, es eminentemente trail. Vamos subidos sobre una trail.
Esto en cuanto a la suspensión; sin embargo el apartado de la frenada sorprende por una contundente eficacia, rubricada, además, con un comportamiento intachable de la rueda trasera: sin titubeos ni quejas, en la retenciones más exigentes a final de recta, una operación asistida, además, por el sistema antirrobote que monta el embrague de la Multistrada.

Sobre los neumáticos, baste decir que a la hora de salir a pista, ni me acordé de ellos, y que poco después, en alguno de los ángulos más pronunciados, caí en la cuenta, sorprendiéndome del pegajoso comportamiento que ofrecen estas gomas mixtas. Podría decir que el aplomo se sentía tan firme como para olvidarme de que iba sobre una trail, sí, lo podría decir, si no fuera porque esta versión Touring de nuestra unidad de prensa nos lo recordaba con el roce casi inevitable del caballete; no ocurría lo mismo, sin embargo, con las estriberas de diseño enduro y, por tanto, sin avisadores, que exigen una seria inclinada para frotarlas contra el asfalto. Para rematar el apartado dedicado a los neumáticos, destacar que estos Pirelli Scorpion Trail, que monta la Multistrada, tuvieron que ser específicamente diseñados en su día para ella para, porque no existía en el mercado ninguno mixto, que hubiera pasado una homologación para soportar los 250 Km/h reales que hace de punta esta bestia.
En general, una forma de resumir la impresión que produce la Multistrada sobre el circuito sería decir que te encuentras subido en lo más parecido a una supermotard, por altura y posición, pero no sólo por eso, también por la extraordinaria soltura que transmite en los cambios más rápidos y exigentes de dirección; eso sí, con un tarado de suspensión inevitablemente más blando (la electrónica puede hacer magia, pero no milagros), bajo este portentoso motor que pide pista, pista y más pista. Una supermotard que con esos 150CV, insólitos en esa especialidad, deja el prefijo “súper” bastante recortado, ¿verdad?
Rutera
150CV también, porque vienen fenomenal cuando se viaja con equipaje y la plaza trasera ocupada, y también porque se puede ver uno envuelto, de repente, en el punto sin retorno de un adelantamiento apurado. 150 CV, eso sí, con una entrega más dulce en el primer milímetro del recorrido del acelerador, para hacer más suave la conducción sinuosa, por ejemplo, a la salida de cada curva. Por otra parte, la suspensión se programa en su modo más confortable y el DTC actúa dejando a un lado la mayor eficacia de la tracción para buscar ante todo la seguridad.
En esta versión Touring que hemos probado podemos disfrutar de la Multistrada en su máxima expresión para la ruta. Una cúpula extensible manualmente, unos cobertores aerodinámicos de las manos, unos estribos dentados para coger la suela de la bota en condiciones resbaladizas, pero rellenos de una goma que los hace muy confortables en los largos kilometrajes, un caballete central con asa abatible para ayudarnos a
elevar la moto sobre él, y pensando en el frío, la Multistrada nos ofrece los puños calefactables e incluso una toma de corriente ideal para el equipamiento térmico. Como añadido electrónico, por si fueran pocos todos los que llevamos descritos, Ducati ofrece incluso un navegador diseñado para la propia marca. Todos estos elementos juntos en un mismo paquete, qué duda cabe de que te hacen sentir en muchos momentos sobre una auténtica GT. Finalmente la Multistrada cuenta con sus dos maletas laterales y, para rematar este apartado, subrayar la amplitud que puede aportar a nuestro equipaje la generosa capacidad de ese Top Case, que ofrece Ducati como complemento de su gama Strada.
Urbana
Sólo 100 CV. Sí, “sólo” cien, una expresión que hará reír a más de uno. Seguro. Sólo cien caballos en una trail, además con una entrega más suave, con un tarado más blando de suspensión, que, además, reduce la precarga trasera para llevar la moto a su punto más bajo. Por último, en este modo, el DTC interviene en su forma más intrusiva.
Lo cierto es que la Multistrada se mueve con una soltura fantástica dentro del tráfico más denso, hasta hacerte olvidar que conduces nada menos que una 1200 entre coches y esquinas. Además de ello, pude comprobar y probar exhaustivamente en este apartado la efectiva intervención del ABS sobre el tren delantero, durante un día que lloraba de continuo un sucio relente, incluso pude vivir esa intervención de un modo providencial al atacar frenando con firmeza en el tránsito infame por un respiradero húmedo y metálico del Metro.
Luego, cuando llegamos a nuestro destino urbano y nos bajamos de la Multistrada, su pata de cabra, con la elevada altura del conjunto, toma una llamativa inclinación; aunque, eso sí, se muestra muy estable; algo que no resulta muy corriente de encontrar entre las motos que montan a la vez caballete lateral y caballete central.
Off Road
¡Sólo 100 CV de potencia! Si con el modo urbano ya hacía sonreír la cifra a más de uno, qué decir fuera del asfalto. ¡100 CV! Ya está bien para ir por el campo, ¿no?. Para este modo, como es natural, Ducati ha programado la entrega más dulce; así como las suspensiones reguladas en su tarado más blando; aunque, en este caso, la precarga de la trasera se levanta 17 mm por encima de su reglaje más bajo, el urbano, para facilitar el sorteo de vaya usted a saber qué obstáculo que se pueda encontrar fuera de la carretera. En el modo off road, el control de tracción interviene en su menor grado, permitiendo un desfase de hasta el 10% entre las velocidades de ambas ruedas.
En cuanto a la parte descriptiva del comportamiento, a cómo se transmite todo esto durante la conducción, tengo que decir que en este apartado ha sido en el que me ha sorprendido esta soberbia Ducati. Antes de recogerla para esta prueba pensaba en una moto de tacto deportivo, con buenas cualidades ruteras, una moto que podía resulta relativamente práctica para el uso diario y urbano; pero con muy escasas posibilidades fuera del asfalto, algo que no le permitiría ir más allá de la pista de tierra que desemboca en un chalé, como mucho en la que te lleva hasta un camping de recóndito acceso. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
Al pisar por primera vez la tierra con la Multistrada y ponerme en pie sobre sus estriberas de dientes engomados, recordé de inmediato al piloto de raid, y pensé que se sentiría verdaderamente en su salsa subido en esta Ducati. Sí, no me costaba nada dibujarle con el trasero ligeramente elevado, las piernas tensas y un tercio flexionadas, y la cabeza ligeramente agazapada, buscando con la visera del casco la proximidad de la pantalla transparente regulada en su punto más elevado.
Sí, la verdad es que para mí resultó sorprendente encontrarme con esta capacidad off road que ofrece la Multistrada, y si algo me retuvo para internarme por algún sencillo y boscoso sendero fue, aparte del diámetro de la rueda delantera, el hecho de que se me encogiera el corazón sólo de pensar que pudiera rozar con cualquier una belleza italiana tan personal y futurista como ésta. Si transitado por las calles y doblando las esquinas urbanas tuve que recordar varias veces que iba encima de una 1200, surcando la tierra gas a fondo, su comportamiento, tan suelto y ligero, como una lancha fuera borda sobre baches y badenes, me dejó realmente sorprendido haciendo un modesto todo terreno. Me gustaría ver a alguna de aquellas figuras inéditas con los que coincidí en alguna prueba del nacional de enduro, allá a principios de los 90. Sí, por ejemplo, aquellos tipos que se lanzaban sin miramientos por una ladera de vértigo, empapada de nieve y barro, a lomos de un auténtico botijo como podía resultar, por ejemplo, la antigua DR Big 800. Sí, desde luego, me gustaría verlos en acción sobre la Multistrada sin tantos componentes y accesorios que le dan esa propiedad múltiple. Seguramente a más de uno se le caería la baba mirándoles -a mí mismo- aun conociéndolos, tanto a ellos como a la Multistrada.
Ahora bien, un importantísimo detalle en el terreno off road que sólo he mencionado de pasada pero en el que se debe de hacer mucho hincapié, sobre todo al animarse con el gas, como a mí mismo me ocurrió en un par de ocasiones. La rueda delantera, sí, es de tan sólo 17” y con una constitución puramente velocística. Es ni más ni menos que la rueda de una Panigale. Una rueda que además que queda oculta, no se ve ni se adivina cuando conducimos de pie sobre los estribos y abrimos gas a fondo para salvar por encima cualquier obstáculo, cualquier reguero y no digamos ya un escalón. La rueda tiene esas dimensiones obligada, de alguna manera, por el carácter múltiple de la Multistrada, y, bajo mi modesto punto de vista, no se debe de anotar en el debe como una mera pega para el campo, sino más bien como una inevitable limitación, que eso sí, debemos tener en todo momento presente fuera del asfalto.
Efectivamente, hay que tener en cuenta siempre su limitado apoyo al ir rápido, si no queremos darnos más de un susto, como los dos que se llevó quien firma al atacar con juvenil entusiasmo una zona de grava suelta y barro. Se echa de menos, desde luego, las 21 pulgadas de una auténtica rueda de enduro, pero, como dicen ahora los chavales: “Es lo que hay”. Es lo que hay, si queremos mantener una moto múltiple. Además, ¿se imagina el doctor cuál sería el comportamiento dinámico de la Multistrada con una llanta de 21 gas a fondo sobre los 250 km/h?
La electrónica de la Multistrada
Para quien se decida a comprar este super múltiple moto resultaría de lo más interesante, antes de disfrutar de ella, hacer un pequeño máster, necesario para conocer todas sus posibilidades, y sin el que ignoraría muchas de sus virtudes. La electrónica en este modelo resulta tan vital como su propio carácter Ducati, que sin duda lo rezuma por los cuatro costados, a pesar de este concepto inédito en la marca de Bolonia hasta la aparición de este modelo. Una llave de presencia que no te puedes dejar en casa, o en la mesa de la oficina, y para la que la Multistrada te da un aviso a los cien metros, previniéndote del despiste. El propio bloqueo antirrobo de la dirección (te puedes volver loco buscándolo, si no te lo explican o lo lees en el manual), que se actúa del mismo modo al apagar la moto con el manillar cerrado a la izquierda. Ya ha quedado mencionada la nueva propiedad Sky-Hoock de la suspensión electrónica; así pues nos queda por subarayar en el final de este apartado las posibilidades del menú súper usuario, que permiten modelar un perfil graduando, por ejemplo, la intervención del DTC a gusto del usuario en ocho posibles posiciones.

La Luz
En esta versión 2014 que acabamos de probar, la luz a base de leds que ha montado Ducati es, simplemente, espectacular, y cuando más se aprecia es, precisamente, de día, a través de unos espejos retrovisores, ves cómo la Multistrada se echa encima, o con visión directa, cuando la vemos aproximarse con su ronco sonido desmo-metal.

Análisis Artístico
El de la estética es un terreno tan personal, incluso tan íntimo –lo hemos repetido en muchas ocasiones-, en el que a un servidor le cuesta mucho trabajo verter una opinión porque, por mucho que uno lo intente, va a ser imposible resultar completamente objetivo. Sin embargo, en el caso concreto de la Multistrada, sí que podemos dejar el comentario de alguien realmente experto en el terreno de las líneas y de las formas, del color y de los brillos, en las artes plásticas. Mi amiga Rita, a la sazón propietaria de una céntrica galería de arte y completa lega en el mundo de la moto, contempló la Multistrada como ella misma lo hace con cualquier que pudiera exponer en su escenario. Tomó su distancia y cambió varias veces de posición para captar las sensaciones que transmite esta espectacular Ducati desde distintas posiciones.
Me dijo que en este modelo, el rojo Ducati resplandece con más fuerza que nunca, que se siente como un rojo exultante y cargado de fuerza dinámica arrolladora, en contraste con el aluminio de sus otros componentes y que, además, una vez sentado sobre ella, con la silueta de pera que dibuja la moto al contemplarla desde esa perspectiva, parece fluir hacia ti, hacia el motorista para fundirse con él en un único todo, en esa simbiosis de la que hemos hablado en otros apartados. Me resultó graciosa, finalmente, la impresión que le causó el grupo óptico, dijo que eran como los ojos de un animal alegre. Un punto de vista, el del arte, que posiblemente contraste con el del piloto que tal vez sólo sienta al contemplar la estética tan particular de la Multistrada una excitante incitación a desfogar todo su energía.
Pegas
1.- El freno trasero es prácticamente ineficaz, apenas retiene la moto y ayuda muy poco, o nada, a cruzar la moto para encarar la salida de los virajes en tierra. Contrasta fuertemente con la eficiencia del freno delantero, un prodigio de tacto, progresividad, potencia y precisión, incluso en tierra.
2.- Los protectores de las manos sacrifican parte de su capacidad de abrigo en pro de una estética más estilizada, de manera que dejan expuesto al viento el dorso de las manos.
3.- Sin dejar el apartado de la protección, las piernas sufren un serio agravio en este aspecto cuando les alcanza de pleno, desde las rodillas hasta los pies, la severidad del frío o la hostilidad de la lluvia. Un precio que se paga para mejorar la estrechez de la moto en general a la hora de seleccionar el modo Enduro, el Sport o incluso el urbano y dejando al margen el Touring.
4.- La pata o prolongación del caballete, que sirve para elevar la moto al pisarla, molesta cuando movemos el pie izquierdo al tropezar con el tacón. Ducati ha revisado este apartado y ciertamente ha mejorado algo respecto a la primera versión; pero me temo que no es suficiente. Se me podrá reprochar que con semejante barca (un 46 de bota) a dónde pretendo ir, pero es que este problema se presenta también para otros con menos talla de pie que la de un servidor.

Conclusión
Veamos esta conclusión por tipos de motorista. Si el que se sube a la Multistrada es un auténtico quemado del asfalto, se va a encontrar muy extraño sentado en una posición tan aparatosa, pero sintiendo bajo el trasero un empujón prolongado hasta la estratosfera, que parece haberse engendrado en el mismo circuito; un motor muy rápido y poderoso, que sube de vueltas con la forma endiablada de una auténtica deportiva. Quizá el más recalcitrante de esos quemados pueda pensar que representa un desperdicio montar un auténtico pepino, como es esta versión del conocido Testatetra, en semejante jamelgo. Quizá, por otro lado, el apasionado de los raids piense que no tiene sentido recortar las posibilidades en tierra de una moto tan potente y al mismo tiempo tan ligera y manejable.
Quizá.
Pero ya se sabe que los extremos nunca son buenos. Otras marcas, muchas, han buscado esa piedra mágica de El Medievo en la Moto Total, la moto que sirva para todo y es verdad que algunos se han quedado tan lejos que han ofrecido un modelo con un resultado ni medianamente efectivo en ningún terreno. Sin embargo, parece que Ducati se haya hecho otro planteamiento con esta Multistrada, apartándose de ese concepto de la Moto Total. Ducati ha hecho con la Multistrada “una moto múltiple”. Y alguno me puede preguntar: ¡Oiga! ¿Y no es eso lo mismo? Sí, es lo mismo, pero no es igual. Ducati ha intentado hacer con la Multistrada cuatro motos en una. Una moto para viajar, una moto con un tacto muy deportivo, una moto que se desenvuelve con una soltura más que aceptable entre el tráfico diario y una moto que, además, nos permite dar algo más que un apacible paseo por el campo. Visto de esta manera, Ducati ha logrado en gran medida su objetivo.

Ahora bien, a pesar de todo lo expuesto, creo que más de un lector que haya llegado hasta este punto se hará una pregunta que todavía no hemos contestado. Una pregunta o más bien un jeroglífico al que dediqué una parte de la prueba buscando una solución:
¿Dónde se puede uno divertir de verdad con esta moto? ¿En qué terreno es en el que se encuentra verdaderamente a sus anchas? ¿Cuál es el escenario en el que reina la Multistrada?
Creo que hallé la respuesta sobre una carretera terciaria, o tal vez cuaternaria, de tráfico inédito y bastante abandonada; una de esas carreteras sobre las que la climatología se había ensañado con su feroz hostilidad, grabando su huella sobre el asfalto en forma de baches, badenes y bocados, incluso de piedra suelta sobre arena de lluvia. Una mala carretera, como se suele decir; una carretera rota, como creo que deberíamos calificarla. Sobre aquella ruta inhóspita y perdida, la Multistrada, literalmente, volaba bajo. Apenas sentía las sacudidas y las trepidaciones, por muy estratosférica e inconfesable que fuera la velocidad. Únicamente sentía una mágica flotabilidad, capaz de transmitir, por añadido, un contacto lo suficientemente directo con aquel firme maltratado por el olvido para mantener un aplomo y la confianza en el ánimo del motorista.
Volar bajo, volar a ras de suelo, sintiendo la tierra bajo los pies y con la cabeza perfectamente asentada sobre los hombros: Ésa es la magia de la Multistrada.
Precio
Dado que se trata de un modelo que en sus dos versiones viene disfrutando de distintas promociones y debido, además, a la intemporalidad de nuestro trabajo, preferimos sugerir al lector que consulte en el concesionario Ducati correspondiente sobre los precios de la Multistrada.
Tomás Pérez
Probador 2: Sergio Hidalgo
Ficha Técnica: 35 años, 76 kilos, 1.76 metros
Nivel: Piloto de la Z Cup y la Copa del Manchego Extreme. Ganador de la categoría Extreme SIN del campeonato Mac90-2.011
Las primeras indicaciones que recibí de Tomás cuando me dio el relevo de la Ducati Multistrada me sirvieron pensar que iba a probar una moto del futuro, después como un pequeño cursillo para aprender todas posibilidades de esta moto, y, además, le pedí que me la dejase durante un mes para poder probarla bien (Tenía que intentarlo).
En el mismo momento de girar la llave para dar el contacto, te quedas impresionado por el display, que te ofrece todo tipo de información, además de la posibilidad de ajustar las suspensiones, graduar el control de tracción, el ABS y la temperatura de los puños calefactables. Esta Ducati no sólo te permite seleccionar cuatro modos prefijados de suspensión/nivel de control de tracción, sino que, además, te abre la posibilidad de crear modos nuevos con tus propias preferencias. Desde luego, toda una ventaja disponer de un amplio abanico con reglajes que se pueden ajustar a cada gusto, peso y preferencia de conducción de cada motorista.
La Ducati Multistrada se vende con una llave que incluye un dispositivo de proximidad para permitir conectar el encendido, arrancar el motor o bloquear el manillar sólo con llevar la llave guardada en el bolsillo. A priori le puede resultar a alguno una pequeña poco "pijada", pero lo cierto es que resulta de lo más cómodo, sobre todo si eres de los despistados que de vez en cuando se olvida de la llave y se marcha dejándola puesta, o de los que después de enfundarse el traje de lluvia, el casco y los guantes cae en la cuenta de que se ha dejado la llave metida en la faltiquera. Eso sí, lo que ya sería rizar el rizo sería poder abrir el depósito y las maletas sin llave, a lo mejor basta con esperar a la próxima versión de este auténtico pepino con manillar plano.
De todas formas, me atacó una pequeña paranoia, que me llevó a comprobar que la Multistrada no se para si por un descuido se te cae la llave y te alejas de ella más de allá de su radio de acción. Efectivamente, una vez que arrancas, el motor no se cala si la llave desaparece. Además ese radio de actuación del dispositivo de proximidad es lo suficientemente pequeño como para que si estás disfrutando de un café caliente en el bar de enfrente no llegue un "listo" y se la lleve sin más.
Bien. Como buena trail, la Multistrada es bastante alta, y con mi 1'77 llego de puntillas e incluso me ayuda desplazar un poco el culo hacia el lado donde apoyo un pie para sentirme más seguro. De todos modos, Ducati ofrece la posibilidad de bajar la altura 2'5 con la opción de otro asiento.
Pero lo cierto es que nada más ponerte en marcha con la Multistrada, la altura sobre la que te mueves y el sonido ronco y poderoso del motor te provocan ganas de sobra para recorrerte la transpirenaica, los Alpes e ir a Cabo Norte del tirón sin hacer ningún plan previo.
En los primeros kilómetros por la ciudad compruebo que se mueve con soltura, pero con el pequeño inconveniente, también, de montar unos retrovisores a la misma altura que la de muchos todoterreno. Por otro lado, el manillar permite radios de giro muy reducidos y el motor te ofrece bajos para aburrir. Todo ello permite, una vez nos hemos hecho a su altura, movernos por ciudad con fluidez. Otra de sus ventajas an tener en cuenta en este medio es su peso, sensiblemente inferior que el de otras maxitrail del mercado.
Más tarde, al tomar a la autovía, siento la postura de conducción muy cómoda: Ducati ha prestado especialmente atención a la ergonomía de este modelo, colocando tus piernas poco flexionadas, los brazos relajados, cayendo sobre el manillar, el asiento confortable y la cúpula que se puede subir y bajar manualmente para protegernos del frío y del viento. El motor empuja y empuja con fuerza desde abajo, dejando clara su ventaja frente a la competencia. 150 CVs de bicilíndrico lineales y dosificables, capaces de dar una buena patada en el culo si esa es que te ateves a abrir el gas sin contemplaciones. Por otro lado, si hace frío y no se va bien abrigado, se echará en falta algo más de protección en la zona de las piernas y los pies, dejando los hombros también algo descubiertos.
Una vez metido por fin en una zona de curvas siento cómo la Multistrada no nos va a defraudar, de ninguna manero, en este terreno tan apasionante para la mayoría. Ohlins, Brembo, junto con un chasis triangular, de sección redonda, que se tiene fenomenal, van a lograr que disfrutes en las carreteras de montaña sin que la moto se retuerza más de lo necesario. Eso sí, si colocas los pies en el modo "ataque", con las puntas de las botas sobre las estriberas, el talón del pie izquierdo tropezará con el caballete, una molestia que, a menos que seas de los que baja el caballete en plena tumbada para ir sacando chispas del asfalto (la verdad es que sólo he visto esto en youtube). Lo cierto es que una vez que te metes en faena te olvidas por completo de este detalle y no parece molestar en absoluto. La Multistrada pide más llevar una posición continental que te permite volar por las curvas incluso más que una postura racing. En cuanto a la horquilla, decir que aguanta perfectamente la buena frenada que ofrece esta moto y te permite entrar tirando de la maneta en plena curva sin hacer ni un extraño. En el momento de girar la Multistrada para entrar en el viraje, se juntan dos ventajas, un peso reducido y un manillar ancho, propio de una trail, ofreciendo un gran brazo de palanca que te permite llevar la moto de un lado al otro en un un abrir y cerrar de ojos y sin hacer grandes esfuerzos.
Para concluir, debo decir que he sentido la Multistrada como una verdadera tragamillas, que pide mucha guerra en las carreteras de curvas y que resulta suficientemente cómoda como para hacen grandes tiradas, de muchos kilómetros, en los que no echarás en falta, desde luego, más caballos, ni en bajos, ni estirando el moto, y, desde luego, lo que es seguro es que no le exigirás una mayor velocidad punta. Por último, muy importante valorar la gran seguridad que ofrece esta Multistrada: En todo momento te sientes asistido por unas excelentes suspensiones, unos potentes frenos, el ABS y la vigilancia del control de tracción, se acabó el miedo al frenar y abrir gas en esas carreteras flanquedas por la nieve, llenas de gravilla o con una asfalto brillante como el espejo.
Sergio Hidalgo
Ducati hace una muestra impecable y excepcionalmente descriptiva en su página de las especificaciones técnicas de su Multistrada, por eso hemos pensado que la mejor opción es dejar publicado su enlace en este apartado para que el lector pueda ver todas las cifras y parámetros sin la menor confusión.
Puedes leer la FICHA TÉCNICA pinchando en este enlace


